Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
Sobre este blog

El blog personal del director de elDiario.es, Ignacio Escolar. Está activo desde el año 2003.

Puedes contactar con Ignacio Escolar y la redacción de elDiario.es mandándonos de forma confidencial información o documentación al correo electrónico: pistas@eldiario.es

Protegeremos tu identidad en todo el proceso si así lo deseas.

“No se lo deseo a nadie”

Ignacio Escolar

0

De los comentarios del hilo anterior:

Mi padre se llamaba Antonio. Murió el doce de junio de 2001 de un cáncer de hígado. Tenía 67 años. Fue una dura pelea de dos años. La familia se une para hacerle frente a la catástrofe e intentar mantener alta la moral del enfermo. Vivir es importante, pero lo es más vivir con ánimo. Encontrarle ganas a las cosas con un tumor que te corroe el cuerpo es difícil, el ánimo con el tiempo se te viene abajo. Mi padre se portó como un campeón, mientras tuvo fuerzas. Fueron muchas las veces que entramos y salimos del hospital. La última vez que entró, tres semanas antes de morir, parecía una más. Pero a las dos semanas nos dijeron que no había nada que hacer: lo tenía extendido por todo el cuerpo. Era cuestión de tiempo, una semana a lo sumo. ¿Sabes lo que es estar con él sabiendo que no va a salir de esa? ¿Poner buena cara e intentar simular que todo va bien? ¿Seguir hablando de fútbol y esas cosas con él, pensar en “qué haremos ese verano” sabiendo que para vosotros ya no hay futuro? ¿Celebrar el cumpleaños de su hija ahí, en el hospital? Las cosas empeoraron dos días antes, su cuerpo se colapsaba, él ya era consciente. Pero disimulaba. Por suerte, hasta ese momento, no había tenido dolores. Pero ese fin de semana los pulmones dejaron de funcionar correctamente, ya hacia una semana que no podía ir al baño, los riñones estaban ya inútiles. El dolor era ya evidente y los medicamentos ya casi no le hacían efecto. Lo peor es que irian a más. El lunes por la mañana el doctor nos dijo que podrían ponerle un cóctel de fármacos que lo mantendrían calmado y sin dolores, pero que eso podría acelerar el proceso del cáncer, ya irremediable. No lo dudamos, dijimos que sí. Él hubiera dicho que sí. A pesar de los fármacos, sufrió. No puedo explicar su cara de dolor cuando se despertaba. No quiero imaginar cómo hubieran sido sus últimos cuatro días sin drogas. No se lo deseo a nadie.”

Casuco

------------------

Mi suegro murió hace dos años. Un cáncer de vejiga que no vieron a tiempo (cuando se lo localizaron, el médico estima que tendría unos ocho años de evolución, así que no dio esperanzas). Los últimos quince días los pasó en el hospital, y sencillamente no se atrevían a darle morfina porque al fallarle prácticamente al 100% los riñones eso significaba que el paliativo aceleraría su muerte. Hubo de emplearse todo el empeño en que la última semana de vida le enviasen a un centro específico de paliativos, donde la respuesta era la que a todos nos parece más normal y humana: “y qué más dará, ¿quieres ver morir a tu padre entre dolores horribles?” le dijeron a mi mujer y mi cuñado.

Piezas

Sobre este blog

El blog personal del director de elDiario.es, Ignacio Escolar. Está activo desde el año 2003.

Puedes contactar con Ignacio Escolar y la redacción de elDiario.es mandándonos de forma confidencial información o documentación al correo electrónico: pistas@eldiario.es

Protegeremos tu identidad en todo el proceso si así lo deseas.

Etiquetas
stats