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Cuando hablamos de andar en bici, relacionamos dicha experiencia con la sensación de libertad que nos aporta el poder desplazarnos de forma autónoma, del viento en la cara, de momentos de felicidad. No obstante, en algunas ocasiones y sobre todo para quienes se están iniciando en esta práctica deportiva, suele estar asociada a sufrir molestias en aquella zona de nuestra anatomía fronteriza con el sillín. Y creedme, resulta bastante fastidioso padecer dolor por no llevar un sillín adecuado. 

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La elección del sillín adecuado que equipe nuestra bicicleta va ir en función del tipo de ciclismo que se practique, de la anchura de las caderas y de lo cómodo que resulte. En ciclismo de carretera, la posición es algo más aerodinámica que en la bici de montaña o la de paseo, que es una posición más erguida. Esto será un factor a tener en cuenta a la hora de  la elección. 

Un poco de anatomía

La pelvis está compuesta por los huesos coxales, el sacro y el coxis. Los huesos coxales son tres huesos soldados entre sí: el ilión y las crestas iliacas (que se notan al ponerse las manos en la cadera por delante), el isquión (que es donde uno se apoya al sentarse) y el pubis. Sabemos que la cadera de la mayoría de las mujeres es algo más ancha que la de los hombres, pero en ambos casos hay una serie de arterias y nervios que pasan de igual modo por la parte inferior de la sínfisis púbica, donde se unen los dos huesos coxales. Al rotar la cadera hacia delante en la postura de la bici se ejerce una presión sobre estos tejidos que puede provocar dolor, entumecimiento, hormigueo y pérdida de sensibilidad en los genitales.

Si eres de las personas que se está iniciando en esto de andar en bici, la primera recomendación deber ser que vayas saliendo poco a poco hasta que te tu cuerpo se vaya acostumbrando a la presión sobre el sillín

Siempre se dice que hay que hacerse al sillín, que al principio molesta un poco, pero no deberíamos llegar al extremo de sentir esa serie de molestias. Si eres de las personas que se está iniciando en esto de andar en bici, la primera recomendación deber ser que vayas saliendo poco a poco hasta que te tu cuerpo se vaya acostumbrando a la presión sobre el sillín. 

Si no consigues que esas molestias disminuyan, aquí tienes algunos pasos a seguir:

La posición

Tanto si lo llevas alto o bajo como si lo llevas más retrasado o más adelantado, vas a sentir molestias en alguna parte de tu cuerpo. El sillín debe ir en su justa posición. Más alto te obligará a estirar demasiado las piernas y a sentarte en una posición más adelantada sobre el sillín con el consiguiente aumento de la presión en la zona genital que comentábamos antes. 

Si lo llevas bajo tu cadera se colocará en excesiva retroversión provocando un aumento de la presión sobre el coxis. Lo mismo pasa si lo llevas muy adelantado o retrasado, o con la punta hacía arriba o hacia abajo. No vas a ir a gusto. Así que lo mejor es que vayas comprobando varias posiciones con el método ensayo error hasta que encuentres la posición más cómoda. 

La anchura

Este aspecto también es importante. Cada persona tiene un ancho de cadera diferente. Para medir la distancia que hay entre los isquiones, se usa una tabla con un accesorio dónde al sentarte, se queda marcada esa medida. En la mayoría de las tiendas de ciclismo lo tienen y te da el ancho de sillín que debes usar. A la hora de comprar un sillín, verás que los hay de diferentes  medidas y cuanto más se aproxime a la tuya, mayor comodidad notarás en la bici. 

Los sillines diseñados para mujer son algo más anchos en la parte trasera y algo más cortos en la punta, y los diseñados para hombre son todo lo contrario, más estrechos por detrás y algo más largos. También hay que contar que si un sillín es muy ancho en la parte delantera te puede llegar a  provocar rozaduras al pedalear. 

La densidad y la forma

Hay sillines de carbono que son extremadamente duros y ligeros,  usados principalmente por las personas que compiten; y los hay muy blandos, que habitualmente suelen instalarse en las bicis de paseo. Los puede haber fabricados en espuma o foam y los hay también con un cuerpo interior de gel que ayuda a mejorar la comodidad, al ser más acolchado. Los de gel son los más cómodos ya que se adaptan a la anatomía durante todo el trayecto. Los de espuma terminan por perder esa primera sensación de comodidad al cabo de varias horas. 

La gama de sillines es muy amplia y si tienes algunos de los problemas que mencionábamos arriba, puedes decantarte por sillines con una hendidura o incluso con hueco para minimizar el apoyo de los genitales en el sillín. Este tipo de sillines están pensados para pasar largas horas sobre la bicicleta. El punto intermedio lo eliges tú, sobre tus gustos y sobre la comodidad que desees.

Modelos de mujer y de hombre

En el mercado se pueden encontrar modelos específicos para hombre y para mujer, pero lo cierto es que de un tiempo a esta parte podemos decir que esa clasificación puede no ser necesariamente así. Puede haber mujeres de caderas más estrechas que puedan ir cómodas con un sillín de chico y hombres que vayan más cómodos con un sillín de mujer. 

Las principales diferencias entre estos sillines estriban en que en el sillín de mujer el canal perineal está ligeramente más adelantado y es más ancho. Otra característica del sillín destinado a las féminas es que es más ancho por la parte trasera, donde vamos a apoyar los isquiones. También los hay con la punta del sillín más blanda para evitar una excesiva presión sobre los labios. Por el contrario, los sillines diseñados para hombre pueden venir sin hendidura central y son algo más duros. Los hay también con hendidura, los llamados antiprostáticos. Son ligeramente más estrechos tanto por su parte trasera como la delantera debido a que ellos tienen las caderas más estrechas. 

Según el tipo de bici

El sillín también va a depender del tipo de bici que se use. En carretera se lleva una posición más agresiva, quizás más rotada hacia adelante, y necesitarás un sillín que te permita mantener esa posición bastante rato, ya que apenas nos movemos sobre el sillín. Este sillín suele ser más duro, para transferir mejor la fuerza desde la cadera a los pedales. Y sobre todo, los buenos ciclistas (o quizás tan solo los más exigentes) prestan mucha atención al peso usando materiales como el carbono para la base del mismo. 

En montaña, sobre todo si es algo más recreativa, la posición será más erguida y podrás llevar un sillín más ancho por detrás, donde apoyes bien los isquiones. Puede ser más acolchado o de gel para minimizar el impacto con los terrenos más  agresivos. Habitualmente en ciclismo de montaña se cambia más a menudo de posición. En subida se tiende a ir más adelante sobre el sillín, mientras que en bajada se va en una aposición más retrasada o simplemente sin siquiera sentarse en él. 

En una bici de paseo prima la comodidad por lo que los sillines serán anchos, muy mullidos y sobre todo confortables. 

Algunas recomendaciones

En definitiva, antes de cambiar de sillín prueba a moverlo de sitio a ver si así mejoras la comodidad. En caso de no conseguirlo puedes probar a orientarte en una tienda de bicis, pues algunas suelen tener sillines para prestar. Incluso tienes la excelente opción de hacerte una prueba biomecánica para que te asesoren sobre la mejor postura en tu bicicleta. Además, va a depender del tipo de bicicleta que uses, ya sea de montaña, de carretera o de paseo. En función de ello, te aconsejarán que te decantes por un sillín u otro. 

Algunos modelos

Como guía, estos son algunos modelos de sillín:

Para mujer:

El sillín más popular entre las féminas que realizan salidas cicloturistas es el DIVA gel super flow de la marca Selle Italia. Se trata de un sillín que reduce la presión en las zonas sensibles y que cumple con las expectativas de confort y ligereza. 

El otro gran aliado de las féminas es el sillín Power Expert with Mimic de Specialized. Su puntera es muy blanda, permite un apoyo cómodo sin presión en las zonas sensibles y la parte trasera es ancha para poder apoyar correctamente los isquiones. 

Para hombre: 

El sillín de la marca Selle Italia modelo Max SLR Super Gel superflow L3 es de los más recomendados por los expertos. Es un sillín ligero y muy cómodo, con una apertura que alivia la presión en la zona perineal y que cuenta con un sistema de amortiguación que absorbe todas las vibraciones de los baches. 

El otro sillín igualmente recomendado para hombre es el San Marco, modelo shortfit, de Selle. Es algo más corto en la punta y ayuda a mejorar la postura ofreciendo una gran comodidad. Cuenta también con hendidura para reducir la presión perineal.

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