La Asociación de Anguleros de Euskadi (Euskadiko Angulero Elkartea) ha decidido recurrir a los tribunales para intentar revertir la suspensión de la campaña de pesca de la angula decretada por el Gobierno vasco, ante la situación crítica de la especie. “Nos vemos obligados a tener que recurrir a los tribunales para defender nuestros derechos”, aseguran.
Los anguleros presentaron este pasado lunes día 20 un recurso con petición de medidas cautelares ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) contra la resolución 4629 de 20 de octubre de 2025 de la directora de Pesca y Acuicultura, que depende de la consejera Amaia Barredo. En ella, se suspende temporalmente la campaña de pesca de la angula para el periodo 2025-2026.
Lo consideran una “actitud despótica y dictatorial” del departamento que dirige Amaia Barredo. Los anguleros piden al tribunal medidas cautelares para que, mientras se decide judicialmente el asunto, se les permita pescar hasta que finalice la campaña oficial, en el mes de marzo. “Nos vemos obligados a tener que recurrir a los tribunales para defender nuestros derechos, en contra de quien debería de velar por ellos, motivado por la actitud despótica y dictatorial mantenida por su consejería de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, siendo incapaces de dar una solución al problema”, señala el presidente de la asociación, Iñaki Bedoya.
Según señala, “mientras que para otros sectores de la pesca con peores informes y acompañados de reducciones en los cupos de pesca se están buscando soluciones, como es su obligación, antes incluso del comienzo de la campaña” a los anguleros se les suspende de forma directa. “¿Por qué a nosotros no se nos trata igual?”, se pregunta Bedoya.
Asegura que están “indignados por el trato discriminatorio” que aparentemente les viene dispensando el viceconsejero de Pesca, Leandro Azkue, y la propia Barredo, “quien en su comparecencia ante el Parlamento Vasco en diciembre pasado puso en duda la profesionalidad de los pescadores de angulas”. “Para finalizar, y muy a nuestro pesar, una vez puesta en marcha la vía judicial, retomaremos la política en todos los foros donde se nos ha puesto en duda nuestra profesionalidad”, señalan desde la asociación.
El Gobierno vasco anunció la suspensión de la campaña de la angula el pasado mes de octubre ante la “crítica situación de la especie”. La decisión de suspender la campaña 2025/2026, que arrancaba -el 1 de noviembre- en la resolución del Ararteko, que instaba al Gobierno a revisar la normativa por la que se permitía la pesca, y en dos informes que constatan la especie no se está recuperado. Los anguleros ya criticaron en ese momento las “formas” del Gobierno vasco porque no se les había comunicado la decisión de la suspensión de forma previa.
En el mes de diciembre, el Gobierno se reunió con los anguleros para intentar reconducir la situación. Entonces ya se estaban presentando recursos administrativos contra la resolución, aunque el Ejecutivo confiaban en que no se judicializara la cuestión, algo que ha terminado por ocurrir. En una comparecencia en el Parlamento vasco, Leadro Azkue, viceconsejero de Pesca y Acuicultura del Gobierno vasco, justificaba la suspensión de la campaña en que los datos sobre la situación de la especie son “demoledores” y que por lo tanto, no ha quedado otra alternativa que suspender la pesca. Señalaba que la biomasa de angula en Euskadi se encuentra en “un 9% de lo que debería ser la biomasa prístina”; es decir, la biomasa de anguilas que vive en hábitats vírgenes o poco alterados por la actividad humana. Además, recordaba que en la primera temporada de pesca de angula de carácter profesional, se capturaron sólo 198 kilos, pese a que el tope fijado por el Gobierno era de 554 kilos, lo que según ha recordado Azkue, viene a mostrar que “igual no hay tanta angula como se creía”.
También puso en cuestión la profesionalización del sector, minimizado el impacto del cierre de la pesquería que hasta el año pasado era recreativa. De entrada señaló que el 42% de las licencias están en poder de personas jubiladas: “No parece que haya que mantener la pesca profesional de una especie en extinción cuando el 42% de las licencias las ha solicitado jubilados”, dijo. Además, indicó que el 95% de las licencias las tienen personas que se dedican a otra cosa y “después por la noche pescan”. Sólo cuatro embarcaciones “tienen como modo de vida la pesca”, señalo Azkue, que indicó que las capturas de menos de 200 kilos de la pasada campaña supusieron una facturación global de 100.000 euros. “Ese es nuestro sector profesional de la angula”, dijo, para pedir una “reflexión” sobre “el impacto socioeconómico que esta actividad tiene”. Unas alusiones a la baja profesionalización del sector que tampoco gustó a los anguleros.
Hay que recordar que la pesca de angulas en Euskadi era recreativa hasta 2024, cuando se profesionalizó después de que la Comisión Europea decidiera prohibir la pesca recreativa y redujera la cuota de la pesca profesional para proteger la especie. Los anguleros se aferran ahora a que en otros países europeos, e incluso en otras comunidades autónomas del Estado, la pesca no se ha prohibido esta campaña, como se ha hecho en Euskadi.