Dos tercios del capital del Fondo Social de Vivienda vasco serán privados y entrarán también los constructores
Dos tercios de capital del futuro Fondo Social de Vivienda vasco será privado. El Gobierno vasco participará de él con una aportación minoritaria, un tercio, aunque será el que cederá el suelo en el que se levanten las viviendas en derecho de superficie durante 75 años, garantizará su inversión a largo plazo y un marco regulatorio favorable para que se desarrollen estas construcciones de forma rentable. A cambio de las inversiones en el Fondo, los socios recibirán una rentabilidad estimada del 6,62%. Es un interés “moderado, pero estable en el tiempo”, según han resaltado los representantes del Gobierno vasco. Entre los potenciales inversores estarán los promotores de las viviendas, que asumirán los riesgos que se deriven de la construcción, aunque tendrán el suelo cedido y sin cargas urbanísticas, así como financiación asegurada, y se espera contar en el organismo con presencia de los bancos, fundaciones bancarias, EPSV o 'family office'. Incluso en una segunda fase se plantea que el Fondo Social de Vivienda se abra a participaciones minoritarias de ciudadanos.
El nuevo recurso se licitará en el mes de diciembre, y será entonces cuando se conozca la estructura concreta que tendrá, pero este lunes ha iniciado su presentación oficial ante futuros inversores en un acto institucional con la más alta representación, encabezado por el lehendakari, Imanol Pradales, el consejero de Hacienda y Finanzas, Noël D'Anjou, y el de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, escenificando la importancia que puede tener este instrumento para encarrilar el grave problema de la vivienda. PNV y PSE-EE juntos en un tema que, en otras ocasiones, les ha separado.
Tras licitarse a finales de este año, se espera que el fondo empiece a estar operativo el año que viene, en el que se iniciará la construcción de las primeras 2.065 viviendas en siete municipios vascos que supondrán una inversión de alrededor de 450 millones de euros, aunque el objetivo final es la promoción de 10.000 viviendas asequibles en dos legislaturas -ocho años- y movilizar hasta 2.000 millones de euros a través de la “colaboración público-privada”. En concreto, los municipios que acogerán esta primera fase de construcción serán Bilbao, Portugalete, Santurtzi, Azkoitia, Errenteria y Sestao y Vitoria. De hecho, la capital vasca será la que inaugurará las construcciones con dos promociones en Zabalgana de 276 y 377 viviendas, respectivamente, que estarán ultimadas en 2029. El resto de las viviendas de esta primera fase arrancarán de forma progresiva entre 2028 y 2034 y las últimas no estará finalizadas hasta 2036.
Las viviendas estarán destinadas a lo que el Gobierno vasco denomina “clases medias”, con rentas entre 27.000 y 65.000 euros, y que en principio estén inscritos en Etxebide, y en ningún caso el alquiler superará el 30% de los ingresos, con unas mensualidades estimadas entre los 466,99 euros y los 822 euros, según la renta y las dimensiones de la vivienda, que se actualizarán cada año en función del IPC. Es decir, por ejemplo, una unidad familiar con una renta de 27.000 euros anuales pagaría al mes 466,99 euros, 634,38 o 767,36 euros al mes en función de que la vivienda sea de 50, 70 o 90 metros cuadrados útiles. Eso sería el mínimo. La parte más alta de la tabla sería para las rentas de 65.000 euros anuales, que pagarían entre 500,34 euros si la vivienda tiene 50 metros cuadrados útiles, 679,70 en el caso de 70 metros cuadrados, o 822,17 euros si tiene 90 metros. Los inquilinos serán personas inscritas en Etxebide, lo que permitirá precomercializar las promociones, garantizando así a los constructores que se van a completar las viviendas antes de que estén terminadas.
La estructura prevista para el capital del fondo, que han presentado representantes de AFI, que han participado en su elaboración, será de un 30% de inversión y de un 70% de deuda, para lo que esperan contar con la financiación del BEI y del ICO, además de otras entidades financieras, y se constituirán vehículos individuales de gestión para cada una de las promociones.
“Un reto que nos afecta a todos”
En sus intervenciones en la presentación del fondo, tanto el lehendakari como los consejeros han realizado un llamamiento a los representantes de los posibles inversores presentes en el acto a sumarse a esta iniciativa para “aunar esfuerzos y recursos”. “Remar en la misma dirección, asumir que, de verdad, estamos ante un reto de país y mojarnos”, ha señalado el lehendakari Pradales dirigiéndose a las fundaciones bancarias, EPSV, entidades financieras, o instituciones europeas como el BEI. “Todas y todos debemos arrimar el hombro. Preguntarnos qué podemos hacer para ser parte de la solución”, ha agregado. Pradales ha recordado que “Euskadi se ha construido con implicación y entendiendo que, cuando hay un reto que afecta a todos, y el de la vivienda lo es, todos tienen la obligación de aportar”. “Formar parte de una comunidad exige precisamente eso. No preguntarnos únicamente qué podemos recibir de ella, sino también qué podemos hacer por ella”, ha manifestado parafraseando John F. Kennedy. En este sentido, ha señalado que la nueva herramienta que supone el Fondo Social de Vivienda marcará “un antes y un después”.
Por su parte, el consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, socialista, ha apelado directamente a las fundaciones bancarias, a las EPSV y a los capitales locales, y ha reconocido que les piden “que se comprometan con la principal causa de país”. “Euskadi les necesita. No hemos venido a pedirles un gesto. Hemos venido a proponerles una inversión”, ha señalado Itxaso, que ha subrayado que el problema de la vivienda ha dejado de afectar solo a los colectivos más vulnerables. “Hoy nuestras ciudades expulsan también a quienes tienen trabajo, formación y dos nóminas. Y cuando quienes sostienen nuestros servicios y nuestra industria no pueden vivir donde trabajan, ya no es solo un problema social. Es un problema de país”, ha afirmado.
Itxaso se ha dirigido directamente a las EPSV para decirles que “el ahorro de toda una vida de los trabajadores puede ayudar a que sus propios hijos empiecen a vivir”. Y a las fundaciones bancarias herederas de las cajas: “Les decimos que esto es exactamente aquello para lo que nacieron. Tienen la oportunidad de comprometerse con la primera causa de este país”.
El consejero de Hacienda y Finanzas, Noël d'Anjou, ha recordado que en el año 2024 el presupuesto del Departamento de Vivienda, financiado con recursos propios, ascendió a 250 millones de euros, mientras que en 2026 supera los 442 millones de euros, con un ascenso en este periodo de cerca del 80%. El aumento muestra que el Gobierno vasco “ha situado a la vivienda entre sus prioridades”. “Los desafíos de esta magnitud requieren sumar capacidades, movilizar todos los recursos que podamos tener disponibles en el país”, ha remarcado, para insistir en que “requiere, por tanto, de la colaboración entre las instituciones, administraciones, sector económico y los agentes financieros comprometidos con el desarrollo de este país”.
D'Anjou ha asegurado que este fondo va a permitir “dar respuesta a las necesidades de vivienda, al mismo tiempo que aporta rentabilidad a los inversores” que decidan entrar en este vehículo. También se ha dirigido directamente a los potenciales inversores para indicarles que “el éxito de esta iniciativa dependerá en buena parte de su implicación en este proyecto, de su capacidad de identificar oportunidades y de identificar este fondo como una oportunidad de inversión y de su compromiso con este país”.