La Junta defiende la colaboración público-privada para la autovía EX-A1, pero el PSOE avisa de que costará el doble
El consejero de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, Francisco José Ramírez, ha demandado al Gobierno de España que se ponga de acuerdo con Portugal para “acompasar en el tiempo” la conexión internacional a un lado y a otro de la raya por el norte de Cáceres y desbloquear así las obras de la prolongación de la autovía EX-A1.
“El norte de Cáceres no puede esperar indefinidamente, completar la EX-A1, no es cerrar una carretera, es abrir oportunidades”, ha reiterado en el pleno de la Asamblea.
Además, los votos del PP y Vox han rechazado la propuesta de impulso presentada por el PSOE y apoyada por Unidas por Extremadura para instar a la Junta a impulsar la construcción de esta autovía en el tramo extremeño; elaborar y hacer público un estudio comparativo en términos económicos y calendario de ejecución y garantizar a través de los presupuestos autonómicos que se construirá por el método “más sostenible” para la región.
Por su parte, el consejero ha comparecido este jueves a petición propia en la Asamblea extremeña para abordar la situación de esta infraestructura “clave”, pero incompleta, que no conecta aún con la frontera con Portugal y que pretende ser parte de un corredor internacional. Así, ha explicado que requiere un puente internacional sobre el río Erjas que no puede ejecutarse sin el acuerdo con Portugal. A su juicio, sin este acuerdo no hay una conexión completa, por lo que no se puede finalizar el estudio de viabilidad.
En su opinión, los plazos de este proyecto, que arrancó en el año 2000, no han cambiado por la Junta sino que es el “bloqueo” del Estado el que los ha cambiado. “La Junta de Extremadura ha hecho su parte, tenemos el estudio de viabilidad a la espera de aclarar ciertas cuestiones, el anteproyecto y el diseño del puente, que no es nuestra competencia, el modelo de financiación y el borrador del acuerdo internacional”, ha relatado.
En este sentido, ha tachado de “deslealtad institucional” la postura del ministro de Transportes, Óscar Puente, con las comunidades autónomas. “Como no parlo catalán no me recibe el señor ministro”, ha ironizado.
Ramírez ha asegurado que la Junta ha intentado desbloquear la situación de esta infraestructura, la última vez solicitando una reunión al Gobierno central, de quien ha criticado su “lentitud, indefinición y falta de impulso” con respecto a esta infraestructura.
Para el consejero, se trata de una “necesidad estratégica” para Extremadura, España y el conjunto de la península ibérica, pues supondría el trazado directo más cercano entre Madrid y Lisboa. En su opinión, con él, Extremadura obtendría mayor competitividad logística, más oportunidades de inversión y para las empresas, más potencial turístico y fijaría población.
Además, ha recordado que no se pueden usar fondos europeos para su finalización, que supondría un ahorro de unos siete minutos, según ha expuesto, y se ha preguntado si los socialistas “quieren que paguemos la autovía a escote y esperemos veinte años a que llegue Portugal”.
El consejero ha defendido el modelo de financiación público-privada para la autovía. Asimismo, ha recordado que el último tramo construido es el de Coria a Moraleja, gracias “en parte” a financiación europea, incluido en una autovía autonómica de unos cien kilómetros desde Navalmoral de la Mata, con más de 300 millones de euros invertidos.
Ramírez ha cifrado el coste del último tramo pendiente, de unos 22 kilómetros hasta la frontera con Portugal, en unos 270 millones de euros, lo que incluye los 114 de Moraleja-Cilleros, los cien del puente internacional y los 60 millones del acceso a éste último.
De esta forma, ha pedido la firma inmediata del acuerdo bilateral entre ambos países que fije las condiciones de conexión desde Moraleja hasta Castelo Branco (Portugal) “o al menos hasta el puente internacional”, establecer un calendario concreto y público de licitaciones y garantizar la financiación necesaria para el desarrollo del corredor internacional.
Un proyecto que lleva dos años en el cajón
Para el diputado socialista Juan Ramón Ferreira, la Junta tiene que rendir cuentas por una infraestructura autonómica y no del Gobierno de España, a quien, a su juicio, quiere culpar para no completarla, “atascada en el estudio de viabilidad”.
“Dos años después ustedes nos dicen que los extremeños pagarán más del doble de lo normal, pero el agravio es que el Gobierno de España no firma el convenio, hay que tener mucha cara”, ha ironizado Ferreira, quien ha lamentado que esta autovía pueda costar más del doble por kilómetro que el primer tramo de autovía Cáceres-Badajoz, con un coste de 5,85 millones de euros el kilómetro.
Por parte de Unidas por Extremadura, la diputada Alba Soto ha criticado la “falta de avances” en esta materia por parte de la Junta y le ha pedido un mayor “nivel de exigencia” y que “asuma sus propias responsabilidades”, puesto que con el paso del tiempo aumentan los costes para la construcción de esta infraestructura que la zona lleva “años esperando”.
El diputado de Vox, Javier Bravo, ha alabado que la finalización de la EX-A1 vuelva a ser “prioritaria” para el Ejecutivo regional, mientras que entre 2015 y 2023, con gobierno socialista, “ni un metro cuadrado” de los tramos pendientes en la autovía se llevó a cabo, ha dicho.
Por último, el diputado del PP Miguel Ángel Nieto ha lamentado también que estas obras estuvieran paralizadas “en un cajón” durante ocho años y ha aplaudido que el último kilómetro de la autovía se haya construido con un gobierno 'popular' y el siguiente se vaya a realizar, ha apuntado, con un gobierno del PP.
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