La prinicipales asociaciones de artistas recurren el discutido nombramiento por la Xunta de la directora del CGAC
El nombramiento de la desconocida profesora Eva López Tarrío como directora del principal museo de arte contemporáneo de Galicia, el CGAC, desató el pasado mes de mayo una formidable tormenta de críticas. Las principales asociaciones gremiales del sector protestaron contra un proceso de libre designación que ignoró todos los códigos de buenas prácticas en instituciones culturales y desdeñó por lo menos -los aspirantes lo hicieron público- dos currículums objetivamente superiores al de López Tarrío. La Xunta de Galicia, de la que depende el centro ubicado en Santiago de Compostela, se negó a cualquier diálogo y siguió adelante con su discutida elección. Once entidades, entre ellas algunas de las más representativas del mundo del arte, acaban de presentar un recurso administrativo de reposición.
El comunicado de la parte recurrente es tan contundente como algunos de los textos y manifiestos que salieron a la luz durante mayo y junio. “El proceso presenta graves deficiencias desde el punto de vista de la transparencia, las garantías procedimentales, el respeto a las buenas prácticas en la gestión de las instituciones culturales públicas y los intereses profesionales de la comunidad artística”, señala. Además, considera “radicalmente nulo” la designación de López Tarrío, una docente de secundaria cuya tesis dirigió el polémico historiador del arte Antón Castro y con escasa experiencia en comisariado o crítica de arte, “y la convocatoria del puesto por el sistema de libre designación”.
El Gobierno gallego se apoyó en una reforma unilateral de la ley de museos y una modificación de la relación de puestos de trabajo del museo, ambas cuestionadas por el sector, para suprimir la plaza de alta dirección y sustituirla por una reducida a funcionarios autonómicos especializados en museos. Estos son tan escasos que el Ejecutivo cambió el plan de personal y abrió la convocatoria a funcionarios estatales, locales y docentes. “La convocatoria y el nombramiento son actos que lesionan la libertad fundamental de producción y creación artística y que, en contra del ordenamiento jurídico, conceden derechos y facultades a quien carece de los requisitos esenciales para su adquisición”, dicen las asociaciones que respaldan el recurso, formalmente presentado por una de ellas debido a exigencias administrativas.
“La actuación de la Xunta ha generado una profunda crisis de credibilidad en torno a uno de los principales centros de arte contemporáneo de Galicia”, sostienen, “el recurso responde además a la necesidad de defender un modelo de gobernanza cultural basado en la autonomía de las instituciones, la profesionalización de sus órganos de dirección, la transparencia en los procesos de selección y el respeto a los principios de mérito, capacidad y concurrencia”. El caso de la nueva dirección del CGAC, un museo inaugurado en 1993, llegó a medios artísticos internacionales y provocó un alud de comunicados, posicionamientos y manifiestos, entre ellos el redactado por la asociación Vegliota y rebricado por más de 1.500 personas, entre ellas Manuel Segade, director del Reina Sofía.
El recurso de reposición contra la elección de López Tarrío lo respaldan A Colectiva (Asociación Profesional de Artistas de Galicia), Contemporánea (Asociación de Galerías de Arte Contemporánea de Galicia), Vegliota, la Asociación Galega de Profesionais da Xestión Cutlral, la Asociación Galega de Profesionais da Ilustración, la Asociación Galega de Deseño (DAG), el Instituto de Arte Contemporáneo, el Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo, la Asociación de Mujeres en las Artes Visuales (MAV), la Unión de Artistas de Arte Contemporáneo de España y la Asociación de Directoras y Directores de Arte Contemporáneo de España (Adace).
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