El PP pide “voluntad” de aprender catalán a los migrantes que opten a regularizarse en Balears y Vox antepone el español
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El debate lingüístico vuelve a enfrentar a PP y a Vox en Balears. Los populares se han opuesto de forma tajante a la regularización extraordinaria de migrantes, si bien asevera que, llegado el caso, aquellos que opten a la residencia legal deberán “mostrar la voluntad” de aprender catalán, una medida que Vox no ve con buenos ojos: “Lo que tienen que hablar es castellano e integrarse en nuestras costumbres. Con la imposición lingüística que hay en las islas, el catalán seguro que lo aprenderán a la fuerza”.
El portavoz del Ejecutivo autonómico, Antoni Costa, aseguró el pasado viernes que el Govern utilizará “todas las vías legales” para frenar la regularización extraordinaria, que calificó de “regalo” y, pese a admitir que la competencia de Extranjería es exclusiva del Gobierno, no descartó impugnar el decreto estatal ante la Justicia y advirtió de que utilizará “todas las vías legales” para frenarlo y “defender los intereses de Balears”. Los conservadores ya han registrado una Proposición No de Ley (PNL) para expresar su oposición a la medida pactada por PSOE y Podemos e instar al Gobierno central a agilizar las expulsiones de estas personas.
La iniciativa pretende hacer constatar que esta regularización “masiva e indiscriminada”, que en Balears podría alcanzar a unas 10.800 personas, contribuirá al “efecto llamada”, un extremo que ha rechazado el delegado del Gobierno en las islas, Alfonso Rodríguez, quien defiende la medida como una herramienta de alcance social y económico que permitirá que afloren situaciones laborales precarias y dotar de estabilidad a sectores con alta dependencia de mano de obra extranjera.
En este sentido, señala que la medida “es buena para toda la sociedad” dado que refuerza los derechos y las obligaciones de los trabajadores, ofrece seguridad jurídica a las empresas y contribuye a reducir la economía sumergida, un fenómeno especialmente relevante en territorios con fuerte actividad estacional como Balears. “Beneficia a los trabajadores, que ganan en derechos y obligaciones, beneficia a las empresas, que ganan en seguridad jurídica, y sirve en la lucha contra la economía sumergida”, subrayó la pasada semana.
Pese a su rechazo a la regularización, el PP cree que el catalán debe ser central en cualquier proceso de integración: “Aquí tenemos, y lo digo claramente, una lengua propia. Y quienes quieran obtener la residencia en esta comunidad autónoma tienen que mostrar la voluntad de conocer nuestra lengua propia”, manifestó Costa.
Por su parte, la portavoz parlamentaria de Vox, Manuela Cañadas, ha reiterado el rechazado de su formación a la regularización extraordinaria de migrantes, argumentando que “la nacionalidad de un país no se regala, se trabaja”, además de incidir en que primero “tienen que hablar castellano”.
La gestión del modelo educativo y lingüístico es una de las principales líneas de fractura entre PP y Vox en las islas. Mientras los populares apuestan por mantener el actual sistema de enseñanza bilingüe, Vox exige un cambio que desmonte el marco normativo autonómico en materia lingüística. Las divergencias en torno a este asunto han puesto a prueba en varias ocasiones la estabilidad del pacto suscrito entre ambos a inicios de legislatura y también la del propio Ejecutivo de Marga Prohens.
El pasado mes de noviembre el PP y los grupos de izquierdas tumbaron la proposición de ley que había presentado Vox para blindar el español en la escuela, una medida que quería implantar la extrema derecha mediante la segregación de los alumnos en función de la lengua con la que las familias decidieran que estudiasen sus hijos y arrinconando, de facto, la enseñanza del catalán en los colegios de las islas. Los populares votaron en contra de la misma al considerar que su aplicación supondría, en la práctica, “cargarse” el Decreto de Mínimos, uno de los pilares de la política lingüística en el archipiélago que, que desde su aprobación en 1997, garantiza en al menos un 50% el uso del catalán en la enseñanza.