El hombre más poderoso del mundo, el presidente de EEUU, está pidiendo la cárcel para una congresista de EEUU, Ilhan Omar. La representante por Minnesota, un estado puesto en pie frente a las redadas masivas del ICE –policía anti migración– que han conducido al asesinato de Renée Nicole Good, una mujer de 37 años tiroteada por un agente el pasado 7 de enero, lleva semanas siendo un objetivo recurrente por parte de Donald Trump.
Omar, del ala más progresista del partido demócrata, es de origen somalí, un colectivo muy presente en Minnesota, alguno de cuyos miembros se han visto salpicados por acusaciones de fraude en programas asistenciales. A partir de eso, Trump ha lanzado una cruzada contra la comunidad somalí en general, a la que ha acusado de ser “una basura”, y contra Omar, miembro de la Cámara de Representantes.
Así, este domingo ha publicado en Truth Social: “Hay 19 000 millones de dólares en el fraude de Minnesota Somalia. La falsa 'congresista' Ilhan Omar, una quejica constante que odia a los Estados Unidos, lo sabe todo. Debería estar en la cárcel, o incluso recibir un castigo peor, ser enviada de vuelta a Somalia, considerado uno de los peores países del mundo. ¡Podría ayudar a hacer que Somalia vuelva a ser grande!”:
No hay ninguna prueba de ninguna implicación de Omar en ninguna acusación o investigación por delito alguno, pero el presidente de EEUU la señala hasta el punto de señalarle el camino a prisión.
Tampoco parece ser cierta la cifra de 19.000 millones que imputa Trump. Los propios fiscales señalan que se desconoce el alcance total del fraude de dinero federal dirigido a los programas gestionados por Minnesota. Según sus investigaciones preliminares, la mitad de los aproximadamente 18 000 millones de dólares de fondos federales que han financiado 14 programas gestionados por Minnesota desde 2018 podrían haber sido robados, según declaró a mediados de diciembre el primer fiscal adjunto de Estados Unidos, Joe Thompson.
Según el fiscal, se han detectado fraudes en programas relacionados con la nutrición infantil, los servicios de vivienda y el autismo, entre otros.
“Estoy seguro de que todo el mundo se pregunta cuánto de esos 18 000 millones de dólares fue fraude”, dijo Thompson, según recoge AP: “Esa es la pregunta de 18.000 millones de dólares”.
El caso también se ha convertido en un tema políticamente y culturalmente delicado, ya que 82 de los 92 acusados hasta ahora, según la Fiscalía de Minnesota, son somalíes estadounidenses.
La nueva estimación del fraude se produce tras años de investigación que comenzaron con la estafa Feeding Our Future, anunciada por primera vez en 2022 bajo la Administración Biden, cuando 47 acusados fueron imputados por presuntamente quedarse con 250 millones de dólares de fondos federales destinados a alimentar a los niños durante la pandemia.
Los casos de fraude en Minnesota se han multiplicado y Thompson afirmó que se esperan más acusaciones.
Aunque los fiscales acusaron anteriormente a los acusados de robar cientos de millones de dólares, y no los miles de millones anunciados el jueves, afirman que están descubriendo nuevas profundidades en los patrones de fraude, informa AP.
El Departamento de Servicios Humanos de Minnesota identificó 14 programas estatales como de alto riesgo debido a las vulnerabilidades de los programas, las pruebas de actividades fraudulentas o los patrones de facturación sospechosos. Thompson afirmó que los investigadores están viendo más señales de alarma que reclamaciones legítimas y que muchos sospechosos crearon entidades que facturaban a varios programas a la vez.
El Pentágono ha ordenado a unos 1500 soldados en servicio activo que estén preparados por si se produce un posible despliegue en Minnesota, donde las autoridades federales han estado llevando a cabo una operación masiva de control de la inmigración, según informa AP: dos batallones de infantería de la 11.ª División Aerotransportada del Ejército han recibido órdenes de prepararse para el despliegue. La unidad tiene su base en Alaska y está especializada en operar en condiciones árticas.
Un funcionario de Defensa dijo que las tropas están a la espera de desplegarse en Minnesota en caso de que el presidente Donald Trump invoque la Ley de Insurrección, una ley del siglo XIX que rara vez se utiliza y que le permitiría emplear tropas en servicio activo como fuerzas del orden.
La medida se produce pocos días después de que Trump amenazara con hacer precisamente eso para sofocar las protestas contra la campaña de represión migratoria de su administración.
En una declaración enviada por correo electrónico, el portavoz jefe del Pentágono, Sean Parnell, no negó que se hubieran dado las órdenes y afirmó que el ejército “siempre está preparado para ejecutar las órdenes del comandante en jefe si se le solicita”.
El jueves, Trump afirmó en una publicación en las redes sociales que invocaría la ley de 1807 “si los políticos corruptos de Minnesota no obedecen la ley y detienen a los agitadores profesionales y a los insurrectos que atacan a los patriotas de ICE, que solo intentan hacer su trabajo”.
La ley fue invocada por última vez por el presidente George H. W. Bush en 1992 para poner fin a los disturbios en Los Ángeles tras la absolución de cuatro policías blancos por la paliza a Rodney King.