Amnistía Internacional y Human Rights Watch seguirán trabajando en Rusia a pesar del veto del Kremlin
La organizaciones de derechos humanos Amnistía Internacional (AI) y Human Rights Watch (HRW) han afirmado que van a seguir trabajando en Rusia pese a la decisión del Ministerio de Justicia de prohibir sus actividades en el país.
“Las autoridades están muy equivocadas si creen que cerrando nuestra oficina en Moscú impedirán nuestra labor de documentar y exponer las violaciones de los derechos humanos”, ha afirmado Agnes Callamard, secretaria general de AI, en un comunicado. “Redoblaremos nuestros esfuerzos para exponer las atroces violaciones de los derechos humanos por parte de Rusia dentro del país y en el extranjero”, ha agregado.
AI, que abrió su oficina en este país en 1993, subrayó que seguirá trabajando para que los responsables de dichas violaciones, “sea en Rusia, Ucrania o Siria”, comparezcan ante la Justicia, al tiempo que recuerda que AI es sólo la última de una larga lista de organizaciones que han sido castigadas por un país donde activistas y disidentes son “encarcelados, asesinados o exiliados”; los medios de comunicación, clausurados; y la sociedad civil ha sido proscrita o disuelta.
“Human Rights Watch ha estado trabajando en Rusia desde tiempos soviéticos y lo continuará haciendo”, ha dicho Kenneth Roth, director de esa organización, en otro comunicado, en el que subraya que “este nuevo telón de acero no frenará los actuales esfuerzos de HRW para defender los derechos de todos los rusos y proteger a los civiles en Ucrania”.
El Ministerio de Justicia de Rusia excluyó el viernes del registro oficial a las filiales y representaciones de quince organizaciones internacionales, en su mayoría estadounidenses y alemanas. El motivo esgrimido por Moscú es “la violación de la actual legislación”, aunque ambas organizaciones vinculan la decisión con la invasión rusa de Urania.
Informa EFE.