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Yolanda Díaz se reunirá con Zohran Mamdani en Nueva York para “reforzar las alianzas entre gobiernos progresistas”

Primera reunión de un integrante del Gobierno español con el nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. Este jueves, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se verá con el recién elegido alcalde de la principal ciudad de EEUU. Socialista y musulmán, Mamdani alcanzó la alcaldía de Nueva York tras imponerse en las elecciones de noviembre pasado al veterano Andrew Cuomo, miembro del establishment demócrata que se presentó como independiente.

Mamdani abanderó la lucha por atajar el coste de la vida, el precio de la vivienda y del cuidado infantil, así como una apuesta por los autobuses públicos gratuitos y supermercados públicos para rebajar la cesta de la compra. “El encuentro pone en valor el papel de las ciudades como motores de políticas transformadoras frente a la crisis de vivienda, las desigualdades y la emergencia climática, y refuerza las alianzas entre gobiernos progresistas que apuestan por servicios públicos fuertes y derechos sociales”, explican fuentes de la vicepresidencia segunda.

Además de la reunión con Mamdani, Díaz llega este martes a Estados Unidos “con una agenda de trabajo centrada en la defensa del multilateralismo, los derechos laborales y el diálogo con el pensamiento progresista internacional, en un contexto global marcado por la incertidumbre y el avance de discursos reaccionarios, especialmente en el escenario político estadounidense”.

Según fuentes de Trabajo, “este viaje refuerza el papel del Gobierno progresista de España como actor comprometido con una agenda internacional basada en la justicia social, la cooperación y la defensa de los derechos humanos”.

Así, este miércoles Díaz se reunirá con académicos en la Escuela de Gobierno Kennedy, mantendrá un encuentro con el intelectual Daniel Denvir y participará en una conferencia en la Escuela de Derecho de Harvard, donde presentará el informe sobre democracia en la empresa.

El jueves, después de la reunión con Mamdani la vicepresidenta segunda se verá con la vicesecretaria general de Naciones Unidas, Amina Mohammed, “para abordar el compromiso de España con una ONU fuerte y una cooperación internacional centrada en la justicia social”.

También mantendrá un encuentro con Democratic Socialists of America (DSA), la formación política de Mamdani, Alexandria Ocasio-Cortez y Rashida Tlaib, por ejemplo, y que participa en el ecosistema político del Partido Demócrata, “fortaleciendo los vínculos con el progresismo social y político estadounidense”. 

Díaz también se reunirá con el Immigrant Defense Project, en un contexto de represión migratoria en EEUU y abusos del ICE, incluidos los asesinatos de Renee Good y Alex Pretti en Minneapolis el pasado mes de enero.

El viernes, Díaz mantendrá reuniones con la Representante Especial de la OIT ante Naciones Unidas, Cynthia Samuel-Olonjuwon; con el sindicato Los Deliveristas Unidos; y con el secretario general de Políticas de Naciones Unidas, Guy Ryder.

Una agenda laborista en el exterior

La vicepresidenta segunda ha convertido su agenda exterior en una pata más de su perfil político. Desde que asumió el cargo de ministra, ha viajado al extranjero en numerosas ocasiones, siempre buscando un vínculo con referentes del mundo del trabajo, como en su último viaje a Estados Unidos, en el que aprovechó un foro de la Universidad de California, Berkeley, con expertos y docentes universitarios, para cargar contra el presidente Donald Trump y las maniobras de las grandes tecnológicas contra la regulación de derechos laborales en las plataformas digitales en el mundo. 

En los últimos meses, de hecho, la ministra ha multiplicado sus viajes al extranjero. En las últimas semanas, viajó a México, a reunirse con su homólogo en el país, Marath Bolaños, y participó en Lisboa en el congreso de Los Verdes europeos. También ha estado recientemente en Suecia y en Helsinki (Finlandia), en el Känne Festival sobre política y cultura, donde dejó un mensaje contundente contra las grandes tecnológicas. “Creo que hay que prohibir Grok, hay que prohibir lo que está pasando hoy con nuestros datos y hay que legislar en el seno de la Unión Europea sobre los algoritmos”, dijo sobre la inteligencia artificial impulsada por X, la empresa de Elon Musk.

La vicepresidenta suele elegir estas batallas que tienen componentes globales: la economía de plataformas ha generado un tipo de precariedad que se extiende de manera parecida en los diferentes países del mundo, como la de los riders. Precisamente, Díaz implementó una legislación para que estos trabajadores dejasen de figurar como falsos autónomos para empresas como Uber Eats o Glovo.

Díaz también ha creado en estos años vínculos con grandes referentes de la izquierda global. En 2022, la ministra de Trabajo viajó hasta Brasil para reunirse con Lula da Silva, antes de que ganase las últimas elecciones presidenciales. Lula, que se forjó en el sindicalismo antes de dar el salto a la política, había usado la reforma laboral impulsada por Díaz como un ejemplo en su precampaña electoral. Díaz despuntaba en aquel momento como la líder mejor valorada del país, según el CIS, inmersa en la negociación parlamentaria de aquella reforma, que terminaría aprobando y se convertiría en uno de los principales hitos de la pasada legislatura. 

Un año antes, poco después de asumir la vicepresidencia segunda del Gobierno, tras la dimisión de Pablo Iglesias, visitó al Papa Francisco en Roma, en un encuentro que se extendió durante más de 40 minutos y en el que el “trabajo decente” copó buena parte de la conversación, según explicaron posteriormente fuentes de su entorno. El fallecido pontífice ya había publicado por entonces su encíclica Fratelli Tutti, que dedicaba una parte a hablar de los derechos laborales en el mundo.

En sus años como vicepresidenta también se ha encontrado con otros referentes de la izquierda latinoamericana y global, como el expresidente uruguayo José Mujica, al que visitó en su chacra de Montevideo, con el exmandatario chileno Gabriel Boric, el líder de la Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon o con referentes del progresismo estadounidense, como Alexandria Ocasio-Cortez o el senador demócrata Bernie Sanders, con el que charló recientemente de la reducción de la jornada laboral, la medida estrella que Díaz esperaba conseguir esta legislatura pero que frustró Junts este otoño.