El valle de Ocón recupera la fiesta de Santo Tomás de Oteruelo con un paseo a las ruinas de su ermita
El sábado, los vecinos de los pueblos de Ocón celebrarán de nuevo la fiesta de Santo Tomás de la despoblada aldea de Oteruelo con un paseo hasta los restos de su ermita y posterior almuerzo comunitario junto a las monumentales encinas centenarias de esta localidad, uno de los principales atractivos naturales del valle de Ocón. La visita a la ermita ha estado guiada por Manuel Orio, vecino de Aldealobos de 90 años, que ha recordado cómo se celebraba hace años la fiesta en la ermita.
La cita ha dado comienzo a las 10:00 en el frontón de Los Molinos de Ocón. Esta iniciativa cuenta con el impulso de la plataforma de activismo cultural La Zamarra y el apoyo del Ayuntamiento de Ocón, que ha dispuesto el desbroce del camino a la ermita de Santo Tomás y de la explanada adyacente, como paso previo a su revalorización como recurso patrimonial del valle. Después de que en 2022 los jóvenes de Aldealobos impulsaran la recuperación de la fiesta de San Lorenzo, patrón de Oteruelo, los vecinos de Ocón siguen demostrando su compromiso con el patrimonio material e inmaterial de esta aldea, como ha detallado La Zamarra en una nota de prensa.
El pasado 10 de agosto, celebraron de nuevo la fiesta de San Lorenzo con un recital poético a cargo de Ernesto Suárez dentro del festival Agosto Clandestino que fue un éxito rotundo de asistencia. En esta ocasión, recuperan otra celebración, la que tenía lugar el 21 de diciembre, día de Santo Tomás. Manuel Orío, nacido en Oteruelo hace noventa años, recuerda que la víspera por la noche los vecinos prendían una gran lumbre en la plaza junto a la escuela donde asaban patatas, chicharros y lo que podían mientras compartían sus botas de vino. A la mañana siguiente celebraban la misa y procesión con la imagen de Santo Tomás. Originalmente, esta talla de Santo Tomás, datada en el siglo XVII, se encontraba en su ermita, situada cerca de Oteruelo y de la actual planta potabilizadora de Ocón. Los vecinos más mayores la han conocido ya arruinada.
Antes de este hecho, fue trasladada a la iglesia parroquial de San Lorenzo de Oteruelo, donde permaneció hasta que en enero de 1974 la Diputación Provincial ordenó su traslado al Museo de La Rioja junto al resto de tallas, retablos y demás piezas artísticas y litúrgicas, donde se encuentra en la actualidad, restaurada y a disposición del público.
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