Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Angustia, reencuentros y solidaridad en Atocha tras la tragedia de Adamuz: “Podría haber estado yo en ese tren”

Un viajero, en Atocha, este lunes.

Lucía Samaniego

Madrid —

0

Más de cinco autobuses han llegado durante la pasada madrugada y parte de la mañana a la estación de Atocha-Almudena Grandes de Madrid. Tres de ellos transportaban a los viajeros de los trenes accidentados en Adamuz (Córdoba) que habían partido de la estación madrileña. Según han informado Samur y Suma 112, desde que tuvieron noticias del incidente se pusieron a disposición de Renfe y Adif para desplegar un dispositivo de atención a afectados y familiares, con un equipo psicosocial formado por psicólogos y varias unidades de atención sanitaria que han trasladado a cuatro heridos leves para ser atendidos en hospitales de la capital.

La de este lunes ha sido una mañana de nerviosismo, carreras e incertidumbre para muchos pasajeros. A mediodía el equipo de Samur se retirba para pasar a una fase de mayor “normalidad”, aunque pendientes de posibles novedades, según ha informado su supervisor de guardia, Juan José Jiménez Mediavilla. El Suma 112 permanece para seguir ofreciendo apoyo psicológico y mantendrá una unidad asistencial.

Los psicólogos desplegados han atendido a alrededor de una veintena de personas y desde los primeros momentos han trabajado en la instalación de salas de atención a familiares, donde han realizado la asistencia tanto a afectados como a quienes llegaban buscando noticias de los viajeros. “Hemos intentado, dentro de lo duro del momento, transmitir la máxima normalidad y tranquilidad a los ciudadanos. Entonces intentamos que el equipo de psicólogos sea muy discreto y que hable con ellos con la máxima intimidad para intentar dar el mayor calor que podamos”, explica Almudena Crespo Ruiz, jefa de guardia de Suma 112. “Ha habido momentos bonitos de familias que se han reencontrado, que venían de otros autobuses, gente que nos cuenta que ha ayudado a otras personas en el accidente y quería saber cómo estaba esa persona”, asegura.

Según ha relatado Samur, desde primera hora han ido llegando los primeros familiares a la estación en busca de noticias: “Las primeras familias que llegaron sí tenían más problemas de contactar. Había gente que llegó corriendo a la estación a primerísima hora y todavía es verdad que faltaba información y modo de contactar”, ha contado Jiménez Mediavilla, que ha atendido a decenas de medios de comunicación expectantes. Crespo Ruiz ha destacado el “miedo y la angustia” que se ha vivido en el lugar: “Había una señora, por ejemplo, que no sabía nada de su hermano y empezó a somatizar con la angustia que tenía”.

“He decidido venir a ayudar”

La oficina de información al viajero ha sido el punto donde se juntaban la mayoría de pasajeros que buscaban alternativas esta mañana para llegar a Andalucía. Allí, entre nervios, dudas, prisas y preguntas, el personal de la estación ha intentado ofrecer soluciones. Algunos han podido viajar en los mismos autobuses que venían de Adamuz y volvían hacia Córdoba. Otros han encontrado alternativas improvisadas.

Antonio llegaba esta mañana a Atocha y se acercaba al lugar ofreciendo ocho plazas en su furgoneta camino a Córdoba: “He escuchado en la radio que había muchos muertos y he decidido venir para ayudar. Decían que había mucho lío con todo y voy a llevar a ocho personas a Córdoba de manera altruista; si en Córdoba hay otras ocho personas que tengan que venir a Madrid, pues me los traigo para acá”.

Una de las pasajeras que le seguía era Emilia, que tenía programado un tren hoy a Córdoba. “Estaba preocupada por cómo llegar, pero más que nada estoy conmocionada, porque si lo hubiera cogido hace solo unas horas, podría haber estado yo en ese tren y el accidente ha sido gravísimo. Eso es lo que me tiene más angustiada”, ha contado. Detrás de ella esperan sentadas decenas de personas pendientes de alternativas para llegar a sus destinos.

Los pasajeros que llegan a estas horas a Atocha y quienes han viajado o tenían programado trasladarse en uno de los trenes afectados comparten la angustia de haberse visto cerca de la tragedia. Es el caso de Diana e Iciar, madre e hija, que viajaban la pasada tarde en un tren entre Madrid y Huelva, cinco minutos antes del Alvia accidentado con el mismo trayecto: “Todo el viaje se desarrolló con normalidad hasta las 19.30 o 20.00 horas, cuando empecé a escuchar a alguna compañera de vagón que decía que su hija estaba en el tren de Madrid a Huelva y que había descarrilado”, explica Diana.

“Ya una vez en Sevilla, que sería como 30 minutos más tarde, tuvimos más noticias por parte de esa señora. Su hija le contó que parecía que había algún fallecido y que estaban muy nerviosos porque no podían salir de los vagones”. No fue hasta unas horas después cuando supieron de la magnitud del accidente. “Impresiona mucho, es un tren que cogemos nosotros y nuestros familiares dos o tres veces al mes. Es una suerte no haber estado en ese tren, pero un susto y una pena terrible por todos los que iban ahí”, añade Iciar.

Agustina, muy nerviosa, es una de las que esperan a un autobús que le lleve hasta Córdoba. Es argentina y cuenta que esta es la primera vez que viaja a Europa. Ella y su acompañante planeaban ir hasta Sevilla para coger un avión a Italia: “Es la primera vez que cogemos aquí el tren y pasa esto. Pero la gente está ayudando mucho. Nos acaban de ofrecer un autobús para poder llegar al menos a Córdoba y viajar a Sevilla por nuestra cuenta como podamos”.

Etiquetas
stats