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Convocada nueva huelga indefinida de basuras a partir del 11 de mayo

Los trabajadores del servicio de recogida de basuras de Madrid capital han acordado, tras varias asambleas, convocar una huelga indefinida en el servicio de recogida de basuras a partir de las 07:00 horas del día 11 de mayo. Según ha explicado la Acción Sindical de la Federación de Construcción y Servicios de CC. OO. de Madrid, su objetivo es intentar desbloquear la negociación de su convenio colectivo y asegurar sus puestos de trabajo.

Cuatro son los meses que los sindicatos CGT, CC.OO. y UGT han estado negociando el convenio colectivo y, ante el estancamiento de las conversaciones, afirman que no les ha quedado otra salida que recurrir a convocar una huelga indefinida como única vía para que se garanticen los mismos derechos a todos los trabajadores y se mantengan todos los puestos de trabajo actuales.

El origen del conflicto se sitúa en la dualidad de lotes de adjudicación del servicio de recogida de basuras de toda la ciudad: por un lado FCC se encarga de  los distritos del centro y, por otro, la UTE Ferrovial-ACS se ocupa de los distritos periféricos, que anteriormente estuvieron gestionados por FCC durante 74 años hasta que a finales de 2014 se adjudicó a la UTE actual.

Según el secretario de Acción Sindical de CC.OO. de Construcción y Servicios de Madrid, Félix Carrión, «esta última adjudicación ya supuso un recorte en el presupuesto de un 10,7%, que se suma ya al recorte del 20% efectuado en el año 2010 y que supuso la supresión de 100 puestos de trabajo, la retirada de 33 camiones y una congelación salarial que perdura desde entonces».

Lo que desean las organizaciones sindicales es que a todos los trabajadores (tanto los que están bajo el contrato de FCC como los de la UTE) se les aplique el convenio único y que no vuelva a repetirse un ERE, como en el caso de los barrenderos, que también llevó a una de las huelgas de limpieza más duras a las que se ha enfrentado la ciudad.

El secretario del sector servicios de FSP-UGT, Moisés Torres, ha indicado que su principal reivindicación es «que la patronal ofrezca todas las garantías para mantener todos los puestos de trabajo». Así, se quieren recuperar las condiciones sociales y el poder adquisitivo perdido en los últimos años y que se ponga «fecha de determinación» a la negociación con las adjudicatarias del servicio de recogida de la zona centro y periferia.

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, declaró en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno que no apoyará a los trabajadores de la recogida de residuos «si instrumentalizan políticamente el derecho a huelga» y que el Ayuntamiento se compromete a defender a los trabajadores y sus puestos de trabajo, aunque no considera que existan «hechos objetivos» que justifiquen este conflicto laboral entre los trabajadores y las adjudicatarias.

También recordó que el último contrato no sólo no varía las condiciones de trabajo de los empleados sino que «garantiza» sus puestos porque «se garantiza una plantilla mínima» que su equipo apoya la propuesta de los sindicatos de un único convenio colectivo para todos estos trabajadores,« con independencia de dónde trabajen».

Una de las ciudades más sucias del país

Por mucho que desde el Ayuntamiento se apresuren a afirmar que la recogida de basuras municipal funciona perfectamente, tanto el barómetro de calidad de los servicios municipales que anualmente realiza el Consistorio como un reciente estudio que la Organización de Consumidores y usuarios (OCU) acaba de hacer público atestiguan que la limpieza urbana a empeorado en los últimos años.

El concreto el estudio de la OCU analiza los servicios municipales de limpieza de sesenta municipios de España y revela que en el 30% de esas ciudades objeto del estudio los vecinos, entre las que se encuentra Madrid, suspenden la gestión de la limpieza urbana, con una valoración media que baja desde los 58 puntos de 2011 a los 54 de 2015.

Los excrementos caninos, las pintadas y carteles y el empeoramiento producido por casas y locales abandonados son los aspectos peor valorados, a los que hay que añadir los medios para la limpieza de las zonas más emblemáticas de las ciudades con barrios o zonas más alejadas señaladas, que son los puntos negros por muchos de los entrevistados.

Madrid (con 36 puntos) ocupa —junto a Alcalá de Henares (34 puntos), Alicante (36 puntos), Jaén (39 puntos) y Valencia (39 puntos)— las primeras posiciones del ránking de ciudades más sucias, frente a Oviedo, Bilbao, Gijón, Getxo y Vigo, con una satisfacción por encima del notable. Aún así, los datos evidencian que la limpieza urbana ha empeorado en los últimos cuatro años.

A juicio de OCU, los recortes sufridos en los presupuestos municipales han influido en la caída de la satisfacción de los ciudadanos respecto a la limpieza de su ciudad. Además, la insatisfacción de los vecinos en algunas ciudades es patente, lo que ha producido un aumento del número de quejas: un 20% de los encuestados ha declarado haberse quejado por la limpieza.

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Publicado el
4 de mayo de 2015 - 10:20 h

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