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'Amaya', el frontón navarro en el que se formó una de las mejores peloratis de la historia y que piden recuperar

Un grupo de niños y niñas juegan pelota en el frontón 'Amaya' de la sierra de Urbasa.

Rodrigo Saiz

Pamplona —
20 de junio de 2026 21:45 h

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En la sierra de Urbasa, a pocos kilómetros de la localidad de Olazti, un frontón de 1915 vio dar sus primeros pasos en el mundo de la pelota a Maite Ruiz de Larramendi, la considerada mejor pelotari de la historia por haber sido distinguida como la mejor del mundo en dos ocasiones y ganadora de siete medallas en siete mundiales de pelota. Situado a un lado de la carretera que sube el puerto de más de 1.000 metros de altura, en medio de un Parque Natural, el frontón forma parte de un complejo arquitectónico junto con un palacio y una iglesia del siglo XVII, y se encuentra en desuso desde los años 80, debido a su deterioro y posterior estado de abandono. Ahora, un grupo de más de 200 vecinos de la zona trata de recuperarlo y de que el Gobierno de Navarra, el propietario, lo restaure.

“Todos los que somos de la zona tenemos una historia en ese frontón”, cuenta al otro lado del teléfono Roberto Zorzona, impulsor de la iniciativa 'Urbasako Frontoi Auzolan Taldea'. “Yo subía desde Olazti, que son unos 14 kilómetros, con los amigos en bici para ir a jugar a pelota”, recuerda. Y es que la cancha se convirtió en punto de encuentro durante décadas para muchos jóvenes de la zona, sobre todo durante las fiestas de la sierra de Urbasa, que se celebraban ahí cada 25 de julio.

Todo comenzó hace dos años y como una forma de homenajear a su padre. “Había fallecido hace poco y una txapela ya no podía dedicarle, así que pensé que arreglar el frontón el que tanto habíamos jugado sería lo más bonito”, apunta. Así, pidió permiso al Gobierno navarro para hacer una primera limpieza del recinto y le fue concedido. Él y otras cinco personas montaron un primer auzolan para adecentar el espacio y comprobar su verdadero estado. “Nos dimos cuenta de que ahí no se podía jugar, el suelo estaba, y sigue, en muy mal estado y es un peligro para los niños. Es más fácil hacerse daño que jugar”, lamenta.

Con todo, lograron mejorar el estado de abandono del frontón. “Le mandé un vídeo a Maite [Ruiz de Larramendi] y casi no fue capaz de contestarme de la emoción que tenía. Su ilusión siempre ha sido que se pueda volver a jugar en ese frontón”, señala Roberto Zorzona. “Ella siempre dice que ni Labrit, ni el Beotiba de Tolosa, ni el de Eulate, que su frontón es el de Urbasa”, apostilla. Así, la pelotari se unió a la iniciativa y es ahora su cara más mediática.

Imagen del primer auzolan de limpieza organizado en el frontón de Urbasa, en 2024.

Tras ese primer auzolan de limpieza, Roberto, se volvió a poner en contacto con el Gobierno de Navarra para pedirle que lo restauran. El Departamento de Turismo adquirió este complejo en 1990 a la familia Echavarri, propietaria desde 1915. El palacio fue construido a finales del siglo XVII por Juan Remírez de Baquedano y Álvarez de Eulate, II marqués de Andia, y que durante años sirvió de cárcel. El Gobierno de Navarra le pidió un presupuesto.

Así, durante un año y con la ayuda de una constructora estuvo trabajando en la elaboración de un presupuesto. Cifraron la restauración completa del frontón en 395.987 euros. El Gobierno foral les recibió, pero les informó que no era posible incluirlo en las cuentas generales de 2026. “Estamos intentando hacer fuerza para que lo puedan meter en los presupuestos del 2027”, explica Roberto Zorzona.

Maite Ruiz de Larramendi, de joven, en el frontón de Urbasa.

Entretanto han organizado otros dos auzolanes de limpieza y a la iniciativa se han sumado ya más de 200 personas, así como asociaciones y colectivos, entre ellas la Asociación Navarra de Pelota. La semana pasada se reunieron en el frontón para jugar unos pocos partidos y reclamar de nuevo al Ejecutivo foral que invierta en su recuperación.

La iniciativa ha servido además para descubrir que el frontón tiene nombre, Amaya, aunque todavía no han averiguado su origen. Fue a raíz de unas postales que localizaron investigando la historia del palacio y en las que en el pie de foto aparece la leyenda “Frontón Amaya”. “He preguntado a gente del pueblo e incluso a la familia Echeverri (los antiguos propietarios) y nadie sabe por qué se le puso ese nombre, pero será de los pocos con nombre femenino”, añade.

Postal antigua del frontón 'Amaya' de Urbasa.

Por todo ello, y para que la historia de este frontón, que durante décadas “constituyó un importante lugar de encuentro, recreo y competición de pelotaris de la zona, tanto masculinos como femeninos, que, a 1.000 metros de altitud, en un espacio de la riqueza natural y paisajística como la de Urbasa, practicaban el deporte de la pelota”, según recalcan, no caiga en el olvido, piden su recuperación. Porque quién sabe si entre sus paredes se podrá formar la futura Maite Larramendi.

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