Navarra suspende una de cada tres cirugías no urgentes ante el incremento de la presión hospitalaria

Imagen de archivo de un quirófano. EFE

La explosión de contagios de COVID-19 está teniendo ya una incidencia muy directa en la presión hospitalaria en Navarra. Según ha alertado este miércoles la consejera de Salud, Santos Induráin, "el sistema sanitario está muy tensionado". Esta situación, sumada al gran número de bajas laborales por coronavirus entre el personal sanitario (459 en esta semana), ha llevado ya al Servicio Navarro de Salud (Osasunbidea) a reprogramar cirugías no urgentes para poder atender a pacientes con COVID-19.

El director general de Salud de Navarra reconoce que el impacto de ómicron es "mucho más serio" del que se imaginaba

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En concreto se están reprogramando una de cada tres cirugías no urgentes que se realizan en la red hospitalaria de la comunidad foral. También se están dejando de programar operaciones que estaban pendientes de anteriores olas, en las que también fue necesario recurrir a esta medida para destinar espacios y personal a atender a pacientes con coronavirus. Según ha asegurado la consejera de Salud no se están reprogramando aquellas cirugías "no demorables" o de oncología.

No es la única medida que ha tenido que tomar Osasunbidea para poder hacer frente a la sexta ola en los hospitales. Anteriormente se ha tenido que ampliar el espacio COVID del Hospital Universitario de Navarra, el principal de la comunidad, habilitando la quinta y la cuarta planta del área de hospitalización general. También se ha tenido que reorganizar al personal sanitario y suspender vacaciones y permisos para cubrir bajas laborales.

La incidencia baja por primera vez en casi un mes

Santos Induráin ha señalado que se espera que el pico de hospitalizaciones no llegue hasta final de enero "por el decalaje" que existe entre el momento en el que se notifica un contagio y la aparición de síntomas graves. En el último día se han registrado 31 nuevos ingresos de personas con síntomas graves de COVID-19, de las que tres han tenido que ser trasladadas a la unidad de críticos. Además, se han notificado cuatro nuevas muertes por esta patología.

En la red hospitalaria de Navarra permanecen ingresadas 257 personas (once más que en el día anterior), de las que 33 están en la UCI. De los hospitalizados en UCI, "alrededor de la mitad no están vacunados", ha detallado la consejera. Con estas cifras, Navarra supera los picos de ocupación hospitalaria alcanzados en las tres anteriores olas.

Por otro lado, en las últimas 24 horas, la incidencia acumulada ha bajado en la comunidad foral por primera vez en 24 días, si bien todavía se mantiene disparada en los 7.200 casos por 100.000 habitantes. Este miércoles se han notificado 2.999 contagios tras haber realizado 6.885 pruebas diagnósticas que sitúan la positividad en e 43,6%.

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