A la juventud, ante el 4 de mayo: reflexionad antes de votar

Urnas en las elecciones celebradas hoy

Perdonad el atrevimiento de dirigirme a vosotras y a vosotros. Siempre he pensado que sois la mejor juventud, como decía Pasolini. La que creció en democracia, la mejor formada, la que ha podido disfrutar de un país más libre y avanzado que el que tuvieron vuestros padres y abuelos. Pero también sois los afectados por sucesivas crisis, por la degradación de derechos laborales, por un modelo de consumismo que genera un falso bienestar y produce frustración. La última década ha tenido que ser terrible para vosotros, por la crisis económica y por la crisis sanitaria de la COVID, que también tiene demoledoras consecuencias. Habréis tenido problemas con el paro, la precariedad y dificultades para conseguir vuestra autonomía. Sé que bastantes de vosotros os habéis ido del país para poder trabajar y obtener reconocimiento. Otros, habréis salido adelante estupendamente y tendréis un trabajo que os permitirá organizar vuestro proyecto de vida.

He tenido mucho contacto con miles de jóvenes, que ahora tendrán entre 18 y 40 años, mientras daba clases de Geografía e Historia en varios institutos públicos de la Comunidad de Madrid. He aprendido mucho de sus dificultades, de sus esperanzas y sueños personales y profesionales. Me han enseñado que cada uno se merece las mejores oportunidades para conseguirlas; que lo contrario a la democracia es el techo de cemento que impide que las chicas y chicos de la clase obrera desarrollen todo su potencial. Por mi parte, siempre he intentado que reflexionen sobre el pasado y vayan dibujando un país más libre, justo e igualitario en el que puedan vivir con dignidad y se comprometan en mejorar el mundo. Supongo que, como ellas y ellos, habéis crecido y madurado no sin dificultades. Por eso me he animado a escribiros una carta públicamente.

A punto de cumplir 70 años, ya jubilado, colaboraba con los ecologistas que trabajan para salvar este planeta tan amenazado. Pero hace un mes, desde Unidas Podemos, me pidieron que me presentara como candidato a estas elecciones. Dudé unos minutos, pero no podía decir que no porque está mucho en juego el 4 de mayo: que no haya retrocesos en derechos ni en libertades, que no se deteriore la convivencia. Además, mi trayectoria de vida y de ideas coincide con lo que esta formación defiende y accedí. Por eso estoy aquí y ahora, dispuesto a echar una mano y a compartir la experiencia que he acumulado.

En estos días me pregunto mucho cómo afrontaréis los jóvenes este proceso electoral, y qué haréis el 4 de mayo. Supongo que muchos tenéis vuestras ideas y vuestras opiniones políticas bien definidas. Otros estaréis quemados y decepcionados por vuestra situación personal: el ascensor social lo han averiado hace mucho tiempo. Estar sin trabajo o no poder emanciparse de casa, ni hacer planes a medio plazo produce un profundo desánimo y esto puede llevar a la inacción. El ruido mediático intentará haceros creer que todos los políticos son iguales, intentarán disuadiros para que no votéis. No interesa que los jóvenes de las clases populares decidan conscientes su futuro.

Un 35% de paro juvenil en nuestra Comunidad no es soportable para ninguna sociedad. Tampoco lo es, ni los bajos salarios ni los contratos precarios ni el subempleo que sufrís los que tenéis buena cualificación profesional. No podemos consentir ese desperdicio de vuestra energía y potencialidad. Es urgente un plan de rescate para la juventud que, utilizando los fondos europeos, apueste por la creación de empleo digno y con derechos, por facilitar el acceso a la vivienda y por la gratuidad de la enseñanza a todos los niveles.

En cuanto a las elecciones, vaya por delante mi respeto a todas las posiciones y decisiones. Por eso, yo no os voy a pedir que me votéis. Pero sí que recordéis aquello que decía Don Antonio Machado: "Vosotros debéis hacer política, aunque otra cosa os digan los que pretenden hacerla sin vosotros, y, naturalmente, contra vosotros". No olvidéis nunca que lo que nos hace humanos es la capacidad de soñar, de representarnos un futuro mejor, de luchar por él y tener esperanza. También os pido que defendáis la convivencia como una bandera; y la solidaridad y el apoyo mutuo que siempre es más importante que el dinero, y más en tiempos de crisis. Es lo que siempre intenté enseñar a mi alumnado.

Para acabar, quiero animaros a participar en política para mejorar las cosas y a votar en conciencia. Si lo hacéis de forma progresista, coincidiremos. En caso contrario tenéis todo mi respeto también. Y como les escribía a mis alumnos en la despedida de cada curso, os deseo que la vida os trate dignamente, aunque también os lo tendréis que trabajar vosotros.

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Publicado el
1 de mayo de 2021 - 11:33 h

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