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El anuncio de Sánchez de enviar armas a Ucrania divide a Unidas Podemos

Pasaban unos minutos de las nueve de la mañana cuando el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, realizó un anuncio inesperado. “Como veo que hay grupos que ponen en cuestión el compromiso del Gobierno de España y, para mí y para el Gobierno es tan importante la unidad, les anuncio que España entregará a la resistencia ucraniana material militar ofensivo”, dijo. Entonces la bancada socialista aplaudió a su máximo jefe. No así la de Unidas Podemos, el socio de coalición del PSOE en el Ejecutivo. Y tampoco sus ministros.

Unidas Podemos rechaza el envío de armas anunciado por Sánchez: "Una escalada bélica no va a resolver el conflicto"

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La titular de Derechos Sociales y líder de Podemos, Ione Belarra, y la ministra de Igualdad, Irene Montero, se pusieron de inmediato a escribir en sus respectivos teléfonos móviles y se mostraron en sus escaños visiblemente molestas. Aparentemente más calmada también cogió el móvil la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, e hicieron lo mismo otros dirigentes del grupo confederal como Antón Gómez Reino, Sofía Fernández Castañón o Juantxo López de Uralde.

Desde Unidas Podemos explicaron a este diario que las ministras de la formación fueron informadas anoche del giro de Sánchez, que hasta este miércoles había defendido que fuese la Unión Europea y no España de forma bilateral quien enviara esas armas a Ucrania. Los dos socios del Gobierno habían acordado que el único papel del país en el conflicto iba a ser “humanitario”, pero Sánchez, denuncian desde el grupo confederal, ha incumplido su palabra. El jefe del Ejecutivo se lo dijo a Díaz directamente el martes por la noche y también se informó a Belarra y Montero, según explican desde el Ejecutivo.

En esas conversaciones, según ha podido conocer este diario, los ministros de Unidas Podemos no manifestaron su apoyo a la iniciativa y, de hecho, pidieron a Sánchez que no comunicara esa decisión este miércoles, en el Congreso. Finalmente, explican las fuentes consultadas, el jefe del Ejecutivo decidía anunciar el envío de armas sin haber logrado un acuerdo con sus colegas de coalición.

Medidas “compartidas”, según Yolanda Díaz

El anuncio de Sánchez dividió a Unidas Podemos. Yolanda Díaz, el ministro de Universidades, Joan Subirats, y el presidente del grupo confederal en el Congreso, Jaume Asens, se posicionaban del lado del presidente del Gobierno y evitaban criticar el envío de armas, mientras Belarra y Echenique rechazaban la medida y denunciaban que no se consensuara en la coalición.

“Cuenta con todo nuestro apoyo” aseguró Díaz en los pasillos del Congreso, al ser preguntada por el giro de Pedro Sánchez. Antes de entrar en el Pleno, la vicepresidenta, que ya sabía que el presidente iba a realizar ese anuncio, aseguró: “Todas las medidas para parar esta guerra van a ser compartidas por el Gobierno”. Después, Asens dijo: “Ucrania está siendo invadida y la comunidad internacional no puede quedarse de brazos cruzados y tiene que ayudarla”. En la misma línea se expresó Subirats: “No parece que se pueda forzar a Putin a cambiar su estrategia agresiva de ninguna otra manera”.

Estas declaraciones contrastan con las realizadas por Ione Belarra y por Echenique. “Esta no es la medida más eficaz para que el conflicto acabe cuanto antes”, aseguraba la ministra en declaraciones a los periodistas en los pasillos del Congreso. A su juicio, una “escalada bélica” puede incluso llevar a “un escenario incierto de guerra mundial”. Por eso criticaba que Sánchez, en su discurso en el Pleno de la Cámara Baja, no hiciera mención a las vías diplomáticas.

“Es evidente que todos queremos pararles los pies a (Vladimir) Putin y que la guerra termine cuanto antes, es un consenso absoluto. La clave es hacerlo de la manera más eficaz y, desde nuestro punto de vista, contribuir a la escalada bélica no va a resolver antes el conflicto y puede llevarnos a un escenario completamente incierto y muy peligroso de conflicto mundial”, recalcaba.

“Con toda la lealtad y respeto, el envío de armas, lo haga España o lo haga otro país, es un error porque no es eficaz para acabar con el conflicto”, añadía después, durante su intervención en el Pleno del Congreso, el portavoz de Unidas Podemos en la Cámara Baja, Pablo Echenique. “Distintos militares nos han dicho en privado que armar a la población civil no va a acabar con el conflicto”, apuntaba.

Echenique: “La paz se va a quedar sola”

Echenique habló de “una injustificable agresión bélica de Putin a un país soberano”. “Una brutal invasión que hay que condenar y condenamos sin paliativos”, zanjaba. En todo caso, el portavoz de Unidas Podemos quiso “defender las vías pacíficas de resolución de los conflictos”. “Todos los conflictos bélicos acaban con un acuerdo de paz. Queremos que ese acuerdo sea pronto”, remachó.

“Si no defendemos la paz se va a quedar la paz sola. Se nos tachará de inocentes, se dirá que somos buenistas, que el pacifismo es estúpido. Para hacer la paz hace falta hablar mucho, ceder mucho, pero es la única manera de evitar muertes”, insistió.

“En una democracia liberal que integra la pluralidad y diversidad, se critica que haya grupos con una posición con sus matices en temas importantes como es la entrega de armas”, reprochaba en su turno de réplica el propio Sánchez a quienes se lanzan contra el Gobierno por las discrepancias mostradas por Podemos. “Me parece un debate que habrá partidos como Unidas Podemos que considerarán que no es acertado y creo que en esto se equivoca”, apuntó.

“Ucrania tiene estatuto de país agredido, están combatiendo de forma desigual”, añadió Sánchez, que defendía “contribuir a la desescalada y a ayudar a una población que está sin ninguna capacidad de contribuir a que lo pueda hacer en igualdad de condiciones”. Sánchez le dijo Echenique que había echado de menos en su intervención que le exigiera a Putin una “mínima de la guerra” que es cesar los ataques cuando se abre un canal de negociación.

“Compartiendo su preocupación, que no podemos contribuir a una escalada verbal que nos lleve a escenarios superiores de belicosidad, creo que España tiene que contribuir a ayudar a Ucrania a nivel europeo y a nivel bilateral”, sostuvo el jefe del Ejecutivo.

Moncloa presume de unidad

Pese a todo, en Moncloa presumían este martes de unidad en el seno de la coalición respecto a posición en el conflicto y se conjuran ahora para que nada trunque ese mensaje, a pesar de la nítida contrariedad que ha mostrado la ministra de Derechos Sociales. 

“Han expresado la posición como Podemos”, justifican fuentes monclovitas, que señalan a la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, como la que ha marcado la posición común de Unidas Podemos. “La posición del Gobierno la ha manifestado Yolanda Díaz”, zanjan. “Lo importante es el pueblo de Ucrania por encima de alguna diferencia puntual”, argumentan esas fuentes.

En el ala socialista tratan de restar importancia a la distancia que han mostrado Belarra y también la ministra de Igualdad, Irene Montero, no solo con la decisión de Sánchez, que no comparten al considerarla “ineficaz” para frenar a Putin, sino también con Díaz, que contrariamente ha mostrado total respaldo al presidente. “Llevamos dos años de Gobierno de coalición”, dice un alto cargo gubernamental para restar importancia a este choque, que se suma a otros durante los 25 meses de vida del bipartito. 

En Moncloa tratan de justificar, además, el giro radical que ha dado Sánchez después de haber defendido doce horas antes con vehemencia que lo “coherente” era canalizar el envío de armamento a través del fondo europeo de apoyo a la paz. Fuentes gubernamentales apuntan a que Sánchez sostiene que el “cauce” debería ser ese, pero que ha virado para “acallar” a quienes veían tibia la respuesta. 

Desde el atril del Congreso Sánchez también ha tratado de restar importancia a las distintas posiciones que existen en el Gobierno ante los reproches que han hecho partidos de la oposición como Ciudadanos. “Estamos todos en lo mismo. Cada uno con sus matices, en la repulsa unitaria a lo que está haciendo Putin”, expresó el presidente en su réplica a Edmundo Bal: “El problema de Europa es Putin, no es Podemos, no es Bildu”.

Pasaban unos minutos de las nueve de la mañana cuando el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, realizó un anuncio inesperado. “Como veo que hay grupos que ponen en cuestión el compromiso del Gobierno de España y, para mí y para el Gobierno es tan importante la unidad, les anuncio que España entregará a la resistencia ucraniana material militar ofensivo”, dijo. Entonces la bancada socialista aplaudió a su máximo jefe. No así la de Unidas Podemos, el socio de coalición del PSOE en el Ejecutivo. Y tampoco sus ministros.

Unidas Podemos rechaza el envío de armas anunciado por Sánchez: "Una escalada bélica no va a resolver el conflicto"

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La titular de Derechos Sociales y líder de Podemos, Ione Belarra, y la ministra de Igualdad, Irene Montero, se pusieron de inmediato a escribir en sus respectivos teléfonos móviles y se mostraron en sus escaños visiblemente molestas. Aparentemente más calmada también cogió el móvil la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, e hicieron lo mismo otros dirigentes del grupo confederal como Antón Gómez Reino, Sofía Fernández Castañón o Juantxo López de Uralde.

Desde Unidas Podemos explicaron a este diario que las ministras de la formación fueron informadas anoche del giro de Sánchez, que hasta este miércoles había defendido que fuese la Unión Europea y no España de forma bilateral quien enviara esas armas a Ucrania. Los dos socios del Gobierno habían acordado que el único papel del país en el conflicto iba a ser “humanitario”, pero Sánchez, denuncian desde el grupo confederal, ha incumplido su palabra. El jefe del Ejecutivo se lo dijo a Díaz directamente el martes por la noche y también se informó a Belarra y Montero, según explican desde el Ejecutivo.

En esas conversaciones, según ha podido conocer este diario, los ministros de Unidas Podemos no manifestaron su apoyo a la iniciativa y, de hecho, pidieron a Sánchez que no comunicara esa decisión este miércoles, en el Congreso. Finalmente, explican las fuentes consultadas, el jefe del Ejecutivo decidía anunciar el envío de armas sin haber logrado un acuerdo con sus colegas de coalición.

Medidas “compartidas”, según Yolanda Díaz

El anuncio de Sánchez dividió a Unidas Podemos. Yolanda Díaz, el ministro de Universidades, Joan Subirats, y el presidente del grupo confederal en el Congreso, Jaume Asens, se posicionaban del lado del presidente del Gobierno y evitaban criticar el envío de armas, mientras Belarra y Echenique rechazaban la medida y denunciaban que no se consensuara en la coalición.

“Cuenta con todo nuestro apoyo” aseguró Díaz en los pasillos del Congreso, al ser preguntada por el giro de Pedro Sánchez. Antes de entrar en el Pleno, la vicepresidenta, que ya sabía que el presidente iba a realizar ese anuncio, aseguró: “Todas las medidas para parar esta guerra van a ser compartidas por el Gobierno”. Después, Asens dijo: “Ucrania está siendo invadida y la comunidad internacional no puede quedarse de brazos cruzados y tiene que ayudarla”. En la misma línea se expresó Subirats: “No parece que se pueda forzar a Putin a cambiar su estrategia agresiva de ninguna otra manera”.

Estas declaraciones contrastan con las realizadas por Ione Belarra y por Echenique. “Esta no es la medida más eficaz para que el conflicto acabe cuanto antes”, aseguraba la ministra en declaraciones a los periodistas en los pasillos del Congreso. A su juicio, una “escalada bélica” puede incluso llevar a “un escenario incierto de guerra mundial”. Por eso criticaba que Sánchez, en su discurso en el Pleno de la Cámara Baja, no hiciera mención a las vías diplomáticas.

“Es evidente que todos queremos pararles los pies a (Vladimir) Putin y que la guerra termine cuanto antes, es un consenso absoluto. La clave es hacerlo de la manera más eficaz y, desde nuestro punto de vista, contribuir a la escalada bélica no va a resolver antes el conflicto y puede llevarnos a un escenario completamente incierto y muy peligroso de conflicto mundial”, recalcaba.

“Con toda la lealtad y respeto, el envío de armas, lo haga España o lo haga otro país, es un error porque no es eficaz para acabar con el conflicto”, añadía después, durante su intervención en el Pleno del Congreso, el portavoz de Unidas Podemos en la Cámara Baja, Pablo Echenique. “Distintos militares nos han dicho en privado que armar a la población civil no va a acabar con el conflicto”, apuntaba.

Echenique: “La paz se va a quedar sola”

Echenique habló de “una injustificable agresión bélica de Putin a un país soberano”. “Una brutal invasión que hay que condenar y condenamos sin paliativos”, zanjaba. En todo caso, el portavoz de Unidas Podemos quiso “defender las vías pacíficas de resolución de los conflictos”. “Todos los conflictos bélicos acaban con un acuerdo de paz. Queremos que ese acuerdo sea pronto”, remachó.

“Si no defendemos la paz se va a quedar la paz sola. Se nos tachará de inocentes, se dirá que somos buenistas, que el pacifismo es estúpido. Para hacer la paz hace falta hablar mucho, ceder mucho, pero es la única manera de evitar muertes”, insistió.

“En una democracia liberal que integra la pluralidad y diversidad, se critica que haya grupos con una posición con sus matices en temas importantes como es la entrega de armas”, reprochaba en su turno de réplica el propio Sánchez a quienes se lanzan contra el Gobierno por las discrepancias mostradas por Podemos. “Me parece un debate que habrá partidos como Unidas Podemos que considerarán que no es acertado y creo que en esto se equivoca”, apuntó.

“Ucrania tiene estatuto de país agredido, están combatiendo de forma desigual”, añadió Sánchez, que defendía “contribuir a la desescalada y a ayudar a una población que está sin ninguna capacidad de contribuir a que lo pueda hacer en igualdad de condiciones”. Sánchez le dijo Echenique que había echado de menos en su intervención que le exigiera a Putin una “mínima de la guerra” que es cesar los ataques cuando se abre un canal de negociación.

“Compartiendo su preocupación, que no podemos contribuir a una escalada verbal que nos lleve a escenarios superiores de belicosidad, creo que España tiene que contribuir a ayudar a Ucrania a nivel europeo y a nivel bilateral”, sostuvo el jefe del Ejecutivo.

Moncloa presume de unidad

Pese a todo, en Moncloa presumían este martes de unidad en el seno de la coalición respecto a posición en el conflicto y se conjuran ahora para que nada trunque ese mensaje, a pesar de la nítida contrariedad que ha mostrado la ministra de Derechos Sociales. 

“Han expresado la posición como Podemos”, justifican fuentes monclovitas, que señalan a la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, como la que ha marcado la posición común de Unidas Podemos. “La posición del Gobierno la ha manifestado Yolanda Díaz”, zanjan. “Lo importante es el pueblo de Ucrania por encima de alguna diferencia puntual”, argumentan esas fuentes.

En el ala socialista tratan de restar importancia a la distancia que han mostrado Belarra y también la ministra de Igualdad, Irene Montero, no solo con la decisión de Sánchez, que no comparten al considerarla “ineficaz” para frenar a Putin, sino también con Díaz, que contrariamente ha mostrado total respaldo al presidente. “Llevamos dos años de Gobierno de coalición”, dice un alto cargo gubernamental para restar importancia a este choque, que se suma a otros durante los 25 meses de vida del bipartito. 

En Moncloa tratan de justificar, además, el giro radical que ha dado Sánchez después de haber defendido doce horas antes con vehemencia que lo “coherente” era canalizar el envío de armamento a través del fondo europeo de apoyo a la paz. Fuentes gubernamentales apuntan a que Sánchez sostiene que el “cauce” debería ser ese, pero que ha virado para “acallar” a quienes veían tibia la respuesta. 

Desde el atril del Congreso Sánchez también ha tratado de restar importancia a las distintas posiciones que existen en el Gobierno ante los reproches que han hecho partidos de la oposición como Ciudadanos. “Estamos todos en lo mismo. Cada uno con sus matices, en la repulsa unitaria a lo que está haciendo Putin”, expresó el presidente en su réplica a Edmundo Bal: “El problema de Europa es Putin, no es Podemos, no es Bildu”.

Pasaban unos minutos de las nueve de la mañana cuando el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, realizó un anuncio inesperado. “Como veo que hay grupos que ponen en cuestión el compromiso del Gobierno de España y, para mí y para el Gobierno es tan importante la unidad, les anuncio que España entregará a la resistencia ucraniana material militar ofensivo”, dijo. Entonces la bancada socialista aplaudió a su máximo jefe. No así la de Unidas Podemos, el socio de coalición del PSOE en el Ejecutivo. Y tampoco sus ministros.

Unidas Podemos rechaza el envío de armas anunciado por Sánchez: "Una escalada bélica no va a resolver el conflicto"

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La titular de Derechos Sociales y líder de Podemos, Ione Belarra, y la ministra de Igualdad, Irene Montero, se pusieron de inmediato a escribir en sus respectivos teléfonos móviles y se mostraron en sus escaños visiblemente molestas. Aparentemente más calmada también cogió el móvil la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, e hicieron lo mismo otros dirigentes del grupo confederal como Antón Gómez Reino, Sofía Fernández Castañón o Juantxo López de Uralde.