La Generalitat lleva a la Fiscalía el fusilamiento simulado del muñeco que representaba a Puigdemont en Coripe
El Govern ha aprobado este martes denunciar ante la Fiscalía los hechos ocurridos el pasado domingo en la localidad sevillana de Coripe en el marco de una fiesta local, en el que se quemó y simuló el fusilamiento de un muñeco que representaba al expresident Carles Puigdemont. El Ejecutivo catalán considera que pudo producirse un delito de incitación al odio y a la discriminación. Escribe Arturo Puente.
“Nos sorprende que ni la Fiscalía ni la Policía hayan actuado de oficio”, ha asegurado la portvoz del Govern Meritxell Budó en rueda de prensa. La consellera ha leído una lista de casos en la que la Fiscalía sí actuó de oficio por delitos de odio, como fue el caso de raperos como Valtonyc o Pablo Hassel, el payaso Jordi Pesarrodona, el humorista Toni Albà, el académico Héctor Lopez Bofil o el mecánico de Reus que se negó a arreglar el coche a un policía, entre otros.
“En cambio”, ha asegurado Budó, “sobre esto silencio”. A diferencia de todos los casos citados, la Generalitat considera que en el caso de Coripe puede haber un delito, al entender que es un acto “de fomento del odio y la violencia”. Un día después de los hechos, que se repiten anualmente cambiando la representación del muñeco, el alcalde de Coripe pidió “perdón si alguien se ha ofendido” aunque consideró que se había sacado de contexto el acto festivo.