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PP y Vox redoblan su ofensiva contra el Gobierno por la crisis de Ceuta
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Opinión - ¿Quién gana cuando Ceuta entra en crisis?, por Alberto Garzón

PP y Vox redoblan su ofensiva contra el Gobierno por la crisis de Ceuta mientras niegan su ayuda para resolverla

El líder del PP, Alberto Núñez Feijoó, durante la rueda de prensa junto al presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, este miércoles.

Aitor Riveiro / José Enrique Monrosi

19 de agosto de 2026 21:39 h

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La crisis humanitaria desatada en Ceuta a cuenta de la entrada de 82.000 personas desde Marruecos, y la permanencia de miles de ellas en la ciudad autónoma, se ha convertido en otro elemento que la oposición está aprovechando para atacar al Gobierno. Pese a denunciar una “invasión” y una quiebra de la “integridad territorial” de España, PP y Vox han optado por señalar la responsabilidad casi exclusiva del Ejecutivo español en lo ocurrido los pasados 30 y 31 de julio en la frontera con Marruecos, a quien exigen muchas menos explicaciones. Y han decidido no ofrecer ninguna colaboración de sus propios gobiernos para aligerar la “presión” que vive Ceuta y que denuncia el propio partido de Alberto Núñez Feijóo.

El PP ha activado esta semana una ofensiva total contra el Gobierno. El propio Feijóo ha suspendido sus vacaciones para viajar a Ceuta y comparecer junto al presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas. Ante los periodistas, el líder de la oposición aseguró que el Ejecutivo “no estuvo a la altura” antes, durante ni después de la invasión. “La situación no está normalizada”, dijo Feijóo, quien denunció que “sigue sin ordenarse el retorno de todas las personas que invadieron y permanecen” en Ceuta. “El Gobierno no entiende que hay una situación excepcional y que han de aplicarse medidas excepcionales”, apuntó.

Feijóo también alentó el miedo a las personas migrantes. No solo anticipó “una crisis de salud pública” por “casos de tuberculosis y de sarna”, así como de otras “enfermedades infectocontagiosas”. También señaló que “la inseguridad y el temor y el hartazgo de la ciudadanía es visible en cada rincón de esta ciudad”. “Esta es una ciudad agotada y hay un Gobierno ausente”, acusó. “Estos son los ingredientes adecuados para un problema serio de seguridad, que es lo que aquí se está sufriendo y lo que puede desembocar en graves incidentes. Insisto, puede desembocar en graves incidentes si no se hace nada”, zanjó.

Los ceutís, dijo Feijóo, “siguen sufriendo el abandono del Gobierno de la nación”. “Una ciudad española ha sido invadida en pleno 2026 y los máximos responsables de dar respuesta a algo así pretenden tratarlo como un simple episodio de verano, despachándolo en redes sociales por videoconferencia o recomendando playas, música y libros en redes sociales”, acusó el líder del PP.

“Es demoledor que hayan comparecido antes algunos primeros ministros europeos por el caso de Ceuta que el presidente del Gobierno de España”, dijo Feijóo. “Es demoledor que se haya empleado más firmeza para atacar a nuestros socios europeos que para defender nuestra frontera”, añadió. “Y es demoledor que se esté ahora actuando con más dureza contra los que están sufriendo esta situación que contra los que la han ocasionado”, apuntó.

“Es hora de decir que hasta aquí hemos llegado. La absoluta irresponsabilidad del Gobierno central está desprotegiendo a más de 80.000 españoles que residen en Ceuta”, concluyó el líder de la oposición.

Feijóo siguió así el mismo discurso que los diferentes portavoces del PP han proferido en las últimas semanas. Con una notable diferencia: no planteó la colaboración del resto de comunidades autónomas, once de las cuales están presididas por su partido.

El motivo es que Feijóo rechaza acoger en la Península a 500 menores no acompañadas que sobreviven sin hogar ni manutención en la ciudad autónoma tras cruzar la frontera. El anuncio del PP de negarse al traslado de estas niñas, que legalmente debería hacerse con el acuerdo de las comunidades autónomas y de la propia ciudad de Ceuta, supone un problema para el Gobierno y para las menores.

El PP, en contra de atender a los menores

Los gobiernos autonómicos son los responsables legales del acogimiento de los menores, pero la semana pasada descartaron el mero debate de este reparto en una reunión de responsables regionales de Infancia con el Gobierno. Una cita de la que se ausentaron la que los representantes de Vox encargados de esta materia en los ejecutivos autonómicos que comparten con el PP, y con el “respeto” de sus socios.

El próximo día 27 está previsto que sean los consejeros del ramo quienes se reúnan con la propia ministra. El orden del día solo recoge la aprobación de la entrega de 25 millones de euros a Ceuta precisamente para la atención de menores migrantes. Pero sobre la mesa estará también qué hacer con los niños y niñas que entraron este mes de julio y que, de momento, permanecen varados en la ciudad autónoma sin un destino claro.

Este miércoles, tanto la portavoz en el Senado, Alicia García, como el vicesecretario de Hacienda, Juan Bravo, ya anticiparon la posición del PP. “Si hay petición de Marruecos para que vuelvan los niños, si Europa ha dicho que por favor vuelvan los niños y los no niños, los que han entrado de manera irregular, ¿qué más necesita el Gobierno?”, dijo Bravo. García añadió: “¿Qué problema hay? ¿Qué problema tiene el Gobierno?”. Todo, después de denunciar durante los últimos días las agresiones sexuales que están sufriendo estas mismas menores.

El “problema” lo resumió el propio Vivas en la comparecencia con Feijóo. El presidente de Ceuta dijo que es preceptivo “que Marruecos emita un informe acerca de la familia o de la entidad que se va a hacer cargo de ese menor”. “Si Marruecos de verdad, como está diciendo, quiere colaborar, esperemos emita esos informes”, añadió.

Es decir, que no se puede devolver a los menores porque Marruecos no está colaborando para ello. Es, precisamente, lo que explicó el eurodiputado del PP Javier Zarzalejos este mismo miércoles. Quien fuera secretario general de Presidencia durante los ocho años de Gobierno de José María Aznar reconoció en una entrevista que “hay una distancia bastante notable entre lo que dice Marruecos y lo que hace”.

En la misma línea se han pronunciado presidentes autonómicos del PP. Por ejemplo, Isabel Díaz Ayuso aseguró en una entrevista que “hay que cuidar a los que están porque ya es algo que hemos asumido”, en referencia a los menores acogidos en los sistemas públicos. “Pero ya no más”, añadió inmediatamente. En la misma entrevista, Ayuso dijo que “no se puede utilizar tampoco Ceuta como un escaparate”. También el presidente murciano, Fernando López Miras, o la extremeña, María Guardiola, se han expresado de forma similar. Vivas también dijo que el Gobierno “no ha hecho ninguna petición” ni ha “pedido activar ningún mecanismo de traslado a estas niñas” a la Península. “No hemos podido decir que no porque no se ha planteado”, concluyó.

Infancia responde: “Deportar niños es ilegal”

La comparecencia de Vivas junto a Feijóo reforzó en el seno del Gobierno la tesis de que el presidente ceutí está lejos esta vez de facilitar la cooperación para afrontar el inmenso desafío que supone la gestión de esta crisis. Aseguran en el Ejecutivo que no es cierto que Juan Jesús Vivas no conociera los planes de traslado de 500 niñas a la Península, una opción que están convencidos de que no solo supone poder dar un trato digno desde el punto de vista humanitario a esas menores, sino también aliviar la situación de evidente saturación de Ceuta.

“No puede decir que no tiene constancia. Hemos estado en coordinación con Ceuta desde el primer momento. Hemos trabajado todas las opciones y vías para la acogida de los niños y niñas en península. Yo misma trasladé personalmente al presidente Vivas todas las vías posibles en la reunión del 8 agosto y él vio bien explorarlas. Todas”, reaccionó la ministra de Infancia, Sira Rego, en sus redes sociales.

El planteamiento de Infancia es simple: deportar a niños y a niñas sin garantizar su seguridad y sin un acuerdo de reagrupación con el país de origen es imposible porque es ilegal. Y ante la situación límite que vive Ceuta y la falta de capacidad para garantizar unas mínimas condiciones a esas niñas y niños se ha planteado un traslado temporal a la Península mientras se resuelven sus casos de manera individualizada. Y por eso, aseguran, no entienden la postura de Vivas si no es por mera estrategia política de oposición del PP al Gobierno.

“Tanto Feijóo como Vivas saben que es ilegal devolver a niños y niñas migrantes a Marruecos si no se garantiza su interés superior. Y eso pasa, en primer lugar, por atenderles de manera correcta, escucharles y saber si cuentan con una familia a la que volver. El artículo 35.5 de la Ley de Extranjería es claro: la reunificación familiar solo es posible ”si se dieran las condiciones adecuadas“ para ello. Es ilegal repatriar a un niño o a una niña si no se comprueban de forma individualizada estas condiciones”, apuntan desde el Ministerio.

Para sortear la unánime falta de colaboración de las comunidades autónomas gobernadas por el PP (con o sin Vox), el plan de Infancia para esas 500 niñas contempla una vía para que organizaciones de protección a la infancia desarrollen la acogida y el cuidado de los perfiles más vulnerables en recursos adaptados en la península y sin necesidad de trasladar la tutela a las comunidades autónomas.

Pero mientras, Vox tira del PP hacia sus posiciones y ha registrado en el Congreso una proposición no de ley para reclamar que el Gobierno restrinja la asistencia sanitaria a los inmigrantes en situación irregular en Ceuta. Su intención, según el texto recogido por Europa Press, es trasladar en transporte sanitario hasta la frontera con Marruecos a quienes no requieran tratamientos urgentes, incluidos los que actualmente estén hospitalizados en la ciudad autónoma, para que sean atendidos por los servicios sanitarios de ese país.

Un país, Marruecos, que se libra de las críticas de la oposición. Feijóo planteó este miércoles que, si llega a la Moncloa, apostará por “mantener una relación de vecindad y de amistad” con el país que dirige Mohamed VI. “Es la única relación inteligente para el pueblo marroquí y el pueblo español”, añadió. Eso sí, apostilló, “una buena relación se basa en la reciprocidad, y la reciprocidad se basa a su vez en el respeto mutuo, en la lealtad y en la confianza”.

“España no busca enemigos”, apuntó, para añadir: “España no busca conflictos. España no amenaza a nadie, pero tampoco va a admitir amenazas ni chantajes. Y, hay declaraciones de ministros y de otros altos cargos marroquíes que no ayudan en nada. Al contrario. Están perjudicando la vecindad, la amistad, la lealtad y la confianza”.

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