Villarejo intenta alejar la operación Kitchen del PP y enmarca la maniobra en conseguir información sobre “tráfico de armas”
El comisario jubilado José Villarejo, uno de los principales imputados en la operación Kitchen, ha intentado desvincular este operativo policial ilegal de la información que Luis Bárcenas pudiera tener sobre el Partido Popular y su contabilidad paralela. Ha explicado que fue Ignacio Cosidó, entonces director de la Policía Nacional, quien le encomendó a mediados de 2013 mantener una reunión con Eugenio Pino, también acusado y director adjunto operativo. Allí le pidieron que entablara contacto con Sergio Ríos, conductor de la familia Bárcenas.
La Fiscalía considera que el objetivo de esta captación era saber si Bárcenas tenía documentación comprometida para el PP que gobernaba entonces. El propio Villarejo dijo en fase de instrucción que buscaban “información nuclear del Gobierno”, pero hoy ha afirmado que en ese momento había sido sometido a “torturas” y habló con “resquemores”.
Hoy ante el tribunal ha dado una versión distinta y ha afirmado que, en ese primer momento, el objetivo era buscar información sobre viajes que Bárcenas hacía a la “frontera” y sobre “tráfico de armas”. “Era información que afectaba a altas instancias de la seguridad del Estado, decía que tenía información sobre tráfico de armas”. Ha rechazado explicar por qué hay una anotación en su agenda de unos meses previos y que, supuestamente, refleja que habló con un mando de Interior de una “grabación” comprometedora.
Sigue aquí la declaración en directo.