Hay mucha afluencia en el popular rastro dominical de la ciudad de León, que ocupa casi un kilómetro de largo en el paseo de Papalaguinda, a primera hora de la mañana de esta jornada electoral. Aunque hace frío, el sol hace que vecinos y visitantes acudan al mercado de ropa, antigüedades y segunda mano, parte de un ritual semanal al calor de las 'ofertas' que los vendedores divulgan por si alguien no se ha enterado. “Primero venimos de paseo, y ya si eso luego vamos a votar”, señalan dos amigas de mediana edad.
En el rastro, celebrado al lado de la ribera del río Bernesga, se mezclan los paseadores de perros, los deportistas que vienen de correr y quienes simplemente han salido a desayunar e ir a ver si se encuentra alguna oferta. “Sí, sí iremos luego”, explica una pareja, también de mediana edad, sobre si irán a votar mientras se paran en un puesto abrigados, cogidos del brazo: “Algo hay que hacer el domingo”. Este domingo es el primero en las tres últimas semanas en que el rastro no se encuentra inundado por la propaganda electoral de estas elecciones. Es uno de los lugares favoritos de los políticos leoneses para pedir el voto. Así, entre ropa, ofertas, sol y frío, piensan su voto los vecinos de León ciudad.
Por Antonio Vega