Quién ganará y quién debería ganar en unos Oscar que anticipan un duelo entre ‘Una batalla tras otra’ y ‘Los pecadores’
Cuando la carrera para los Oscar parecía sentenciada, con Paul Thomas Anderson y Una batalla tras otra arrasando en todos y cada uno de los premios, el Sindicato de Actores —el gremio más numeroso de académicos de Hollywood— dio un golpe en la mesa al entregar sus galardones. El premio al Mejor reparto fue para Los pecadores, y el de Mejor actor para Michael B. Jordan para el filme de Ryan Coogler.
Ponía en el foco algo que se venía rumiando desde que el filme sobre vampiros y racismo en la ley seca reventó el récord de nominaciones de los Oscar con 16 (superando a filmes como La La Land o Titanic): quizás la gran favorita para la crítica, la libérrima adaptación de PTA de la novela de Thomas Pynchon, tenía una rival con el que pocos contaban.
El gurú de los Oscar de Variety, Clayton Davis, lleva defendiendo desde entonces la teoría de que Los pecadores vencerá, y en sus apuestas finales la coloca por encima de Una batalla tras otra tanto en película, como en dirección. Esto, unido a unos premios de reparto absolutamente divididos e imprevisibles y el desinfle de Chalamet como actor protagonista hacen que la gala de los Oscar se presente emocionante y con todo por descubrir. Una pena que entre esas sorpresas no parezca encontrarse la de Sirat, que tiene poco que hacer en película internacional, pero que intentará dar la campanada en sonido. Esto es lo que creemos que va a pasar y lo que debería pasar.
Mejor película
Quién ganará y quién debería ganar: Una batalla tras otra
La película de Paul Thomas Anderson es la película del año. Un filme que muestra todo lo que Hollywood es capaz de hacer cuando se le da a un realizador como él los medios para construir una película arriesgada, libre, impredecible y muy divertida. Una batalla tras otra es frenética, destruye los géneros y, encima, habla del momento actual de forma contundente (todo lo contrario a su director, alérgico a discursos políticos). Un filme sobre las revoluciones por venir y el legado que debería ser el elegido por la Academia. Su arrase en todos los premios previos la hace la gran favorita, pero ya hemos visto otras ediciones donde la gran favorita acababa derrotada en el último minuto, ¿se acuerdan de La La Land?
Mejor dirección
Quién ganará y quién debería ganar: Paul Thomas Anderson, por Una batalla tras otra
Incluso aunque Una batalla tras otra no ganara el premio a la Mejor película cuesta ver que PTA no se lleve el de mejor director. Es el momento para que la Academia reconozca el excelente trabajo de uno de los mejores directores de las últimas tres décadas y uno de los cineastas que sigue apostando por historias originales y por un Hollywood que no sucumba a las franquicias.
Mejor actor
Quién ganará: Michael B. Jordan, por Los pecadores
Categoría donde todo puede pasar y donde hace unos meses parecía imposible que perdiera Timothee Chalamet, por Marty Supreme. Sin embargo, la actitud del actor en las entrevistas de prensa, excesivamente altiva y su juventud —todo el mundo da por hecho que ganará el Oscar más pronto que tarde— pueden jugar en su contra y premiar a Michael B. Jordan, el actor negro más popular del momento, y corazón de la película de Ryan Coogler.
Quién debería ganar: Timothee Chalamet, por Marty Supreme.
Es la mejor interpretación de las cinco nominadas, un trabajo descomunal de un actor destinado, si no se pierde, a hacer grandes cosas. Su Marty aparece en casi todos los planos del filme y tiene que encontrar la mezcla exacta de carisma y patetismo para que entiendas que todos caigan rendidos a él sin empatizar del todo ante semejante capullo.
Mejor actriz
Quién ganará: Jessie Buckley, por Hamnet
El premio más cantado de la noche. Nadie duda que Buckley, una de las mejores actrices del momento, se llevará el premio por su Agnes, madre que sufre el duelo ante la pérdida de uno de sus hijos en la adaptación del libro de Maggie O’Farrell que ha dirigido Chloe Zhao. Es uno de esos papeles hechos para ganar premios, y Buckley lo borda.
Quién debería ganar: Rose Byrne, por Si pudiera te daría una patada
Aunque la película se pasa de vueltas, el trabajo de Byrne es uno de esos que podrían haber acabado en suicidio y que ella lleva a otro lugar. Hace la película mucho mejor de lo que es, y se entrega al 100% a un papel desagradable y complejísimo. Sería un reconocimiento hermoso para una actriz muy infravalorada que ha sido capaz de levantar comedias con su presencia y que, hasta ahora, parecía que se le había resistido la nominación al Oscar.
Mejor actor de reparto
Quién ganará: Stellan Skarsgaard, por Valor sentimental
Una de esas categorías donde todo está abierto. Skarsgaard ganó el Globo de Oro, pero Sean Penn se llevó el premio del sindicato de actores y el BAFTA. Parecen los dos grandes favoritos, pero el de Skarsgaard es el papel de más peso de todos los nominados y en un trabajo altamente empático y con momentos dramáticos muy potentes. Es el típico papel bombón para los Oscar.
Quién debería ganar: Benicio del Toro, por Una batalla tras otra
El verdadero roba escenas de la película. Cada vez que Benicio del Toro aparece el espectador solo puede fijarse en él. Deja de importarle DiCaprio porque quiere saber más y escuchar a ese sensei latino que ayuda a su comunidad. Un personaje dulce, de esos que parecen sencillos, pero que están llenos de detalles que lo engrandecen. La conjunción perfecta entre un personaje bien escrito y un actor que lo eleva.
Mejor actriz de reparto
Quién ganará: Teyana Taylor, por Una batalla tras otra
La otra categoría lotería de la noche. Wunmi Mosaku dio la sorpresa en los BAFTA por Los pecadores, Amy Madigan se hizo con el del sindicato de actores por Weapons, y Teyana Taylor logró el Globo de Oro. El poder de un personaje tan carismático e icónico como su Perfidia Beverly Hills (su imagen disparando embarazada es mítica) pueden decantar la balanza por ella.
Quién debería ganar: Inga Ibsdotter Lilleaas, por Valor Sentimental
Ojalá la actriz noruega dé la sorpresa. Sería un premio maravilloso para la gran sorpresa de Valor Sentimental y para la mejor interpretación de su elenco, a la que menos se le ven las costuras y las poses de actor y actriz importante. Lo que logra Trier con ella en su película es increíble. Desde que aparece por primera vez uno desea que no se vaya de la pantalla, y eso teniendo al lado a dos monstruos como Renate Reinsve y Stellan Skarsgaard es muy complicado.
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