Alumnos con necesidades especiales claman por un monitor de integración social: “Somos los grandes olvidados”

Imagen cedida por los padres de los alumnos del aula específica (la imagen pixelada de uno de ellos obedece a que está tutelado por la Junta)

Javier Ramajo

Han tocado ya todas las puertas pero no les dan lo que piden, lo que les corresponde. Familias y profesorado del IES Cavaleri de Mairena del Aljarafe (Sevilla) tienen previsto concentrarse este próximo miércoles a las puertas de su centro educativo para pedir a la Junta de Andalucía que el aula específica de educación especial de su centro cuente con un monitor que les ayude en su proceso de integración y su desarrollo personal. “Esto es un caos”, relata la madre de uno de los seis alumnos de entre 14 y 18 años que, a día de hoy, sólo tienen el apoyo de una maestra pedagoga terapeuta en el aula pero no dispone de un Personal Técnico de Integración Social (PTIS) como viene recogido en los dictámenes de escolarización de los alumnos. Son “los grandes olvidados”, lamentan en uno de sus escritos de queja.

El problema, que se arrastra desde el año pasado, se ha visto incrementado este curso con la llegada de dos nuevos alumnos a este aula, sobre todo uno con un trastorno motórico que necesita cuidados continuos. “Su madre tiene que ausentarse del trabajo cada vez que, por ejemplo, se hace sus necesidades encima”, explica esta madre, Sonia Galván, portavoz de este alumnado con necesidades educativas especiales y que recibe el apoyo de la jefa de estudios del IES, quien comenta a este medio la próxima concentración ante la “falta de soluciones” por la vía formal.

“Nos han dicho que no hay dinero, que pidamos el apoyo de alguna ONG que quiera asumir esa tarea”, señala la madre de las conversaciones con responsables del Servicio de Ordenación Educativa de la Consejería de Educación y Deporte. “Estos alumnos necesitan un acompañamiento en el aula y se están vulnerando todos sus derechos porque se hace imposible su integración”, lamenta esta madre ante la ausencia del monitor de apoyo educativo especializado en integración.

La jefa de estudios también apunta que, durante el curso pasado, el IES Cavaleri estaba “el primero” en la lista de espera de la provincia de Sevilla para poder disponer de un PTIS, pero que este año “nos ha retrasado hasta el puesto 13º sin saber bien por qué”. Con la concentración del miércoles, un día después del Día Internacional de las Personas con Diversidad Funcional, esperan llamar la atención acerca de la situación que viven en el centro educativo. Las cartas, escritos, quejas, reuniones, desplazamientos a la Delegación de Educación no han surtido efecto durante todos estos meses de reclamaciones, señala la jefa de estudios.

El pasado verano, el consejero Javier Imbroda aseguraba que este alumnado es “una prioridad” para el Gobierno andaluz y anunciaba un aumento de 130 unidades en Primaria y Secundaria. También se refería a los PTIS como “un personal fundamental a la hora de atender al alumnado con necesidades educativas especiales, los Equipos de Orientación Educativa de zona y los Departamentos de orientación”. Este periódico trató de conocer sin éxito la versión de la situación concreta del IES Cavaleri por parte de la Consejería durante este lunes.

El IES Cavaleri y las familias directamente afectadas han enviado varias veces a la Junta la información de la situación de los alumnos. “Tenemos niños en clase con graves enfermedades que necesitan la atención urgente del PTIS y la profesora sola no podría actuar en caso de una situación de extrema gravedad”, reza uno de los escritos. “La falta de empatía por parte de la Delegación ya clama al cielo”, denuncian.

“Ya no es solo que no se puedan producir las integraciones. Una simple salida o excursión, o incluso la necesidad que tienen algunos de que una persona los lleve al baño porque no se pueden valer solos, es que peligra la vida de alguno de nuestros hijos si no hay una segunda persona dentro del aula para poder ayudar a auxiliarlos en caso de necesitarlo”, dice el escrito de 17 de octubre, que apunta que la Consejería será “directamente respnsable” si “les pasara algo” a alguno de los alumnos.

A comienzos de curso, en concreto el 1 de octubre, enviaron otro escrito para presentar “la misma queja que nos cansamos de plantear el pasado curso”. “Es una pena que para la Delegación de Educación estos alumnos importen tan poco y sean ”los grandes olvidados“, denuncian en esa carta. ”El curso pasado se nos prometió este recurso y se nos dijo que estábamos en una posición preferente para recibirlo, pero aún así han hecho caso omiso de nuestra petición. Esperamos que de una vez cumplan con lo que se nos prometió, que además es un derecho que tienen los niños“, concluye el escrito del 1 de octubre sin que hasta el momento hayan recibido respuesta.

Etiquetas
stats