Jesús Bastante: “La Iglesia debería aprovechar la religiosidad popular para atraer a más gente a su doctrina social”
El idilio entre Jesús Bastante (Madrid, 1976) y la Sagrada Familia de Barcelona viene de largo. Según recuerda, de niño viajaba a la Ciudad Condal para visitar a unos parientes, “en aquellos tiempos previos a las Olimpiadas, cuando la Sagrada Familia era casi una ruina”. Allí conoció a un chico que, andando el tiempo, iba a ser la inspiración de su novela El aprendiz de Gaudí (La Esfera de los Libros), la misma que ha venido teniendo una espléndida acogida desde que vio la luz el año pasado, y que presentará este lunes en el Ateneo de Sevilla.
“Aquel chaval me contó que solía jugar en la Sagrada Familia”, recuerda el autor, “se colaba por allí con sus amigos y bebían, miraban al mar… Me quedó grabada aquella idea, y cuando hace cuatro años, después de mi libro Santiago en el fin del mundo, me planteé que quería escribir algo, se me ocurrió que podía tratarse de una historia de amor en la Torre de San Bernabé, la única que Gaudí llegó a terminar en vida. Curiosamente, cuando me permitieron entrar para documentarme, me pusieron un guía que se llamaba como aquel chaval de barrio que yo había conocido, que tenía la edad correspondiente y que había acabado siendo historiador del Arte. De inmediato se convirtió en mi personaje, en mi Pau”.
La acción de El aprendiz de Gaudí tiene lugar en la segunda mitad del siglo XIX, cuando la ciudad trasciende sus muros medievales y abraza el modernismo. Ese Pau antes citado se convierte en uno de los discípulos predilectos del artista, con quien comparte los secretos del templo y de su arte. Allí conocerá a Rosetta, la joven sobrina de Gaudí, y de ahí surgirá un romance con los conflictos sociales y la crisis de la España de entresiglos como telón de fondo, mucho antes de que la basílica se convirtiera en el irresistible imán turístico que es hoy. “Gaudí quería que fuera la catedral de los pobres, lo que resulta difícil con la cantidad de turistas que pasan por allí. Y al mismo tiempo, su construcción ha sido posible con lo que se sacan de las entradas. Es una dicotomía difícil de solucionar”.
La visita del Papa
A Bastante no deja de sorprenderle el hecho de que no haya muchos libros inspirados en Gaudí, en comparación con la dimensión internacional del personaje. “Ahora Uclés sí lo ha incluido en su nueva novela, pero podemos decir que Gaudí ha aparecido muy poco en nuestra narrativa. Y la presentación de El aprendiz de Gaudí fue la primera que se celebraba dentro de la Sagrada Familia. El llamado ‘Arquitecto de Dios’ ha sido muy poco conocido ni se le ha aprovechado, lo que me parece un error, porque un edificio como la Sagrada Familia es un personaje en sí mismo. El viaje que se puede hacer desde el parque Güell hasta el mar es mágico y místico”.
Cuando se le pregunta si posee dotes proféticas, ya que se anticipó al anuncio del papa de visitar la basílica, el escritor se quita importancia: “2026 es el centenario de Gaudí, y estoy seguro de que esa fecha estaba marcada en rojo en el Vaticano. Incluso cabía la beatificacón del arquitecto, que en su día fue declarado venerable. En efecto, aposté porque Prevost vendría a Barcelona y se ha cumplido, no sé si por ser profeta o porque estoy muy bien informado”, rie.
El Papa llega a la España a la que Francisco no quiso venir porque decía que estábamos peleados, y encontrará que estamos más peleados que antes
A propósito del anuncio de esta visita, Bastante, que también escribió un libro sobre Benedicto XVI, hace su diagnóstico del actual estado del Vaticano. “Francisco marcó una senda de reformas, ninguna de las puertas que abrió se ha cerrado, pero cada uno de esos cambios cuesta un mundo”, comenta. “Ahora viene alguien con mayor capacidad de organización, que es de la cuerda de Francisco, pero sin tanta fuerza como él. En todo caso, el pontificado ha comenzado ahora, es ahora cuando Prevost está empezando a tomar decisiones”.
Una gran ONG
Asimismo, el escritor cree que “este viaje a España va a marcar su relación con la iglesia española y con los poderes políticos del país, con muchos asuntos de fondo: las víctimas de abusos, Cuelgamuros, temas económicos, la polarización política… El Papa llega a la España a la que Francisco no quiso venir porque decía que estábamos peleados, y encontrará que estamos más peleados que antes. Él prima la búsqueda de la unidad, y eso puede ser interesante. En un mundo en el que parece que todo es blanco o negro a todos los niveles, incluido en la Iglesia, habrá que estar atentos a lo que dice y cómo lo dice. Y será interesante ver a un presidente como Pedro Sánchez hablando por primera vez, o el discurso ante los diputados”.
Ahora, a las puertas de la Semana Santa, Jesús Bastante vuelve la mirada hacia la Andalucía de sus antepasados –tiene raíces jienenses– para asegurar que “la Semana Santa de Málaga o Sevilla no tienen nada que ver con la de Zamora, por ejemplo, forman parte de la forma de ser andaluza, con todas las discusiones que pueda haber. Es algo que está muy metido en el día a día de los ciudadanos, incluso me atrevería a decir que es la mayor ONG de este país”.
En ese sentido, considera que “la Iglesia debería explotarlo más como institución, ya que la religiosidad popular es una cantera muy interesante. La fe se puede vivir en la calle, y quien lo hace no es ningún bicho raro. Hay devotos de la Virgen o de un Cristo que no pisan una iglesia, y eso forma parte de la normalidad. Hay un poso de cultura y religiosidad ante el cual la Iglesia Católica, legítimamente, debe intentar llevar el agua a su molino, para atraer más gente a su doctrina social, saliendo de los debates de siempre: aborto, eutanasia… La Diócesis de Málaga acaba de sacar un comunicado denunciando al Ayuntamiento por oponerse a la regularización de inmigrantes. Eso se puede hacer porque hay gente que vive en el mundo siendo creyente”.
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