Efecto dominó: los sindicatos convocarán una huelga indefinida en las aulas madrileñas a partir de septiembre
Efecto dominó. CCOO y UGT, junto a la confederación de AMPAS Confapa, convocarán una huelga educativa indefinida en la Comunidad de Madrid para el próximo inicio de curso, según ha adelantado El País. La región más rica de España y la que menos invierte en sus colegios e institutos sigue la senda de los docentes de las maestras de Infantil de la región, que suman un mes y medio de paro continuado, y de sus compañeros de la Comunitat Valenciana, que cuentan dos semanas ya.
“Venimos de un ciclo de movilizaciones en el tercer trimestre y pensábamos en una huelga para iniciar el curso, pero no en una indefinida”, admite Aída San Millán, secretaria general de la Federación de Enseñanza de CCOO. “Pero el contexto ha cambiado. Ha cambiado con lo que están haciendo las compañeras del 0-3, hay una sensación de que los trabajadores están cambiando su forma de ver las movilizaciones”, asegura. Tras unas semanas de trabajo previo CCOO hizo este martes una asamblea a la que acudieron 280 personas –“una cifra muy alta para este tipo de cosas”–, muchos de ellos en representación de las plantillas de sus centros. “Votaron unánimemente que huelga indefinida”, explica. Pues huelga indefinida.
Las reivindicaciones son similares a las que presentan profesores por todo el país y van en dos línas: las mejoras laborales y una inyección de recursos que mejore el sistema con carácter general. “Pedimos subida salarial (tenemos los salarios más bajos, o como poco por debajo de la media del país, pese a ser la región más rica); bajada de horas lectivas en Infantil y Primaria a las 23 (ahora son 25) y de Secundaria a 18 (desde las 20 actuales); bajadas de ratios de alumnado por clase, especialmente para la atención a la diversidad; inversión en infraestructuras (hay centros con goteras); y menos burocracia”, explica la primera parte Chema Pinto, responsable de Enseñanza Pública de UGT.
Más recursos, en general (más dinero) permitirán mejorar un sistema que cada vez requiere más atención personalizada, pero no pone los medios para brindarla. “Llevamos años denunciando esta falta de inversión en educación pública en general, que repercute en todo: recursos para atender la diversidad en las aulas, acoso, profesionales para atender al alumnado con necesidades educativas especiales... Con más recursos se pueden solventar algunos de estos problemas”, sostiene Fernando Mardones, vicepresidente y portavoz de Confapa. También se reivindican otras cuestiones que no entran en esas dos categorías pero que afectan directamente a las familias, como la falta de plazas públicas en la FP, que “obliga a ir a la privada”.
San Millán explica que ahora el objetivo es lograr la unidad sindical, una de las razones por las que la huelga espera a septiembre. Las organizaciones se dan ese plazo para alcanzar un mínimo acuerdo sólido entre ellas, que permita negociar con el Gobierno regional en bloque, y también para ofrecer a la consejera, Mercedes Zarzalejo, la oportunidad de enmendar su política antes de que llegue la huelga. Como ha pasado en la Comunitat Valenciana, donde el paro sostenido durante dos semanas ha obligado al consejero al menos a sentarse.
La Comunidad de Madrid es la más rica de España, pero aparece sistemáticamente entre los últimos lugares (habitualmente el último) en inversión en Educación. El Gobierno regional destina aproximadamente el 2,2% de su PIB al sector, casi dos puntos menos que la media nacional. También está entre las que peor paga a sus docentes: el complemento de destino en Euskadi es de 400 euros mayor que el madrileño.
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