La madre del niño asesinado en un hotel de Barcelona: “No me rendiré hasta hacer justicia para mi hijo y para mí”

Marta Borraz

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“Desde ese día he sentido un dolor extremadamente profundo, más de lo que cualquier persona pueda llegar a imaginar”. La madre de Leo, el niño de dos años asesinado en Barcelona el pasado 25 de agosto relata así el infierno que vive desde aquel día, cuando su exmarido y padre del pequeño, del que se había separado recientemente, se lo llevó al Hotel Concòrdia para pasar la noche y ya nunca se lo volvió a entregar. La mujer ha querido hacer públicas sus palabras tres semanas después a través de una carta a la que ha tenido acceso elDiario.es en la que agradece “el apoyo” y el “calor humano” que ha sentido.

El hombre, que le habría mandado mensajes amenazantes avisándole de que “se arrepentiría” de la separación, es el principal sospechoso del crimen y está en busca y captura desde entonces. Los investigadores le perdieron la pista en el aeropuerto, pero descartaron desde un principio que abandonara el país con su pasaporte y han pedido colaboración ciudadana para encontrarle. “No me rendiré hasta hacer justicia para mi hijo y para mí, aguantaré hasta el final. Confío plenamente en la justicia para conseguir encontrar al asesino de mi hijo allá dónde se encuentre y poder seguir el proceso judicial y hacer mi duelo”, manifiesta la madre.

En la carta agradece las muchas muestras de apoyo que ha recibido. A pesar del daño –todas las familias podrán comprender el inmenso amor hacia un hijo y lo terrible de su pérdida“, afirma–, también ha sentido ”el calor humano y la implicación“ y ha sido arropada por ”múltiples personas, profesionales e instituciones“. Da las gracias también a quienes han colaborado en la búsqueda y ”en todo el apoyo que contribuye a mi estado emocional“, también a quienes le han mandado ”mensajes de cariño“ y especialmente ”a todas aquellas madres que han sufrido también el inmenso dolor de la violencia vicaria“.

A ellas y a su pelea se sumará, asegura, “cuando recupere fuerzas” con el objetivo de “conseguir un mundo más justo en el que las mujeres y los niños también podamos vivir en paz y en libertad”. La investigación se encuentra bajo secreto de sumario, pero el crimen podría confirmarse como un caso de estas características. La violencia vicaria es aquella que ejercen los agresores en un contexto de violencia machista contra los hijos e hijas de las víctimas con el objetivo de multiplicar el daño y cuya expresión más extrema es el asesinato.

Los agresores la utilizan de diferentes formas, explican las expertas consultadas. El abanico de acciones que la engloban es amplio e incluye manipular a los niños, vejar e insultar a la madre o a su familia delante de ellos, no cumplir con las visitas o descuidarles. Ejercer violencia física contra ellos o incluso asesinarles es el escalón más extremo, su expresión más brutal, como ocurrió con el caso de José Bretón, que supuso un antes y un después. También con otros 38 menores desde 2013, cuyos padres acabaron con su vida en contextos de violencia de género. Fue el caso de las hijas de Itziar Prats, asesinadas en Castellón en 2018 o la hija de Ángela González Carreño, que llevó su caso hasta la ONU y logró una condena a España por no protegerla del agresor. “Te voy a dar donde más te duele”, amenazaron muchos de ellos.

La madre de Leo también pide a la ciudadanía “el máximo respeto por la investigación” y también para proteger su integridad, pues se encuentra “en una situación compleja a nivel de seguridad” dadas las características del caso. “Cuando pueda, atenderé a todas las cuestiones necesarias, pero ahora necesito un espacio para mí”, manifiesta.

La carta completa

Soy la madre de Leo, el niño que fue asesinado por su padre en el Hotel Concòrdia de Barcelona la noche del 24 de agosto del 2021.

Desde ese día he sentido un dolor extremadamente profundo, más de lo que cualquier persona pueda llegar a imaginar, además del trauma que he sufrido.

A pesar de eso, he sentido también el calor humano, el apoyo, la implicación y he sido arropada por múltiples personas, profesionales e instituciones. 

No me rendiré hasta hacer justicia para mi hijo y para mí, aguantaré hasta el final. Confío plenamente en la justicia para conseguir encontrar al asesino de mi hijo allá dónde se encuentre y poder seguir el proceso judicial y poder hacer mi duelo.

Todas las familias podrán comprender el inmenso amor hacia un hijo y lo terrible de su pérdida. Es por ello que quiero dedicar unas palabras de agradecimiento a todas las personas que habéis colaborado en la búsqueda, en todo el apoyo que contribuye a mi estado emocional, os mando todo mi afecto y os pido que sigáis perseverando, ayudando al máximo posible para que se encuentre al autor de este crimen.

Estoy en una situación compleja a nivel de seguridad, por lo que pido el máximo respeto para la investigación y para proteger mi integridad. Cuando pueda, atenderé a todas las cuestiones necesarias pero ahora necesito un espacio para mí.

Sé que son muchas las personas que habéis lanzado mensajes de cariño y apoyo en estos momentos tan difíciles. Os lo agradezco de corazón, especialmente a todas aquellas madres que han sufrido también el inmenso dolor de la violencia vicaria.

Cuando recupere las fuerzas me sumaré a vosotras para conseguir un mundo más justo en el que las mujeres y los niños también podamos vivir en paz y libertad.