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2.000 psicólogos y psiquiatras critican la sentencia a 'la manada': “El bloqueo de la víctima es una reacción común”

Miles de personas se concentran frente al Ministerio de Justicia en Madrid contra la sentencia de 'la manada'

elDiario.es

Casi 2.000 psicólogos y psiquiatras de diferentes colegios de España se han unido para firmar una carta que critica la sentencia de 'la manada' y el cuestionamiento de las víctimas de violencia sexual en general. La misiva, que los profesionales remiten “al Ministerio de Justicia y a la ciudadanía”, muestra su “profundo y enérgico rechazo” al fallo, que condena a nueve años de cárcel a los miembros del grupo por abuso sexual. 

A pesar de que inciden en que el foco no debe ponerse en la víctima, aseguran que quieren arrojar luz arrojar luz “a una labor compleja y delicada como es la determinación o no del consentimiento de la víctima y de sus posibles reacciones ante una situación como la que describen los hechos probados”. De esta manera, explican que “la paralización y el bloqueo”, así como “la inmovilización”, es una reacción “común” en la víctima ante “una situación de amenaza de muerte, lesión grave o violencia sexual”.

“Esta es una forma rápida de reacción de nuestro sistema nervioso para tratar de sobrevivir y minimizar el impacto del suceso amenazante cuando, insistimos, no es posible huir ni escapar”, aseguran en el comunicado antes de añadir que teniendo en cuenta este escenario, “no tiene sentido plantear la cuestión del consentimiento o la resistencia, ya que esta capacidad estará anulada dada la magnitud de la amenaza”.

Los más de 1.800 profesionales que han firmado la carta inciden en que “tampoco hay lugar para preguntarle a la víctima ni es determinante el hecho de que tuviera

respuesta sexual“ porque en esos momentos el cuerpo genera sustancias para ”producir una analgesia frente al dolor, estando disociada e inmovilizada“. Por otro lado, frente a la capacidad de la víctima para recuperarse de la violencia sexual, aseguran que lo que no suponga un apoyo a ella ”solo sirve para seguir agrediéndola e, incluso, contribuir a su retraumatización“.

Formación en género

Los firmantes ponen en la diana “el patriarcado” como “sistema cultural y de valores” que “constituye un marco interpretativo en el que debemos inscribir

tanto la propia agresión como las leyes que rigen nuestra justicia, así como la actuación de profesionales que la aplican“. En este sentido, rechazan que se cuestionen las situaciones de violencia probada o se confundan ”con jolgorios“, haciendo alusión al voto particular del magistrado Ricardo González, que pidió la absolución de 'la manada' al ver sexo consentido.

Además, señalan “los imaginarios colectivos que dominan nuestra sociedad” y, según los cuales, “las mujeres necesitan ser insistidas y aceptan el sexo aunque 'en principio no quieran'”. Esta “fantasía arraigada” motiva, explican, “gran parte de las preguntas de jueces y juezas en este tipo de procesos, cuestionando constantemente las reacciones de la víctima. Así, son estas víctimas las que tienen que demostrar que 'no lo desean', resistiéndose explícitamente a pesar de que la paralización y el bloqueo sean reacciones automáticas y normales ante el pánico desde el punto de vista psicobiológico”.

Por último, exigen que los informes periciales que se emiten en este tipo de procedimientos cuenten con el asesoramiento técnico de expertos y expertas y todo el personal implicado en ellos reciba formación en perspectiva de género. “Por último, añadimos la urgente necesidad de la prevención, incluyendo desde la infancia una educación sexual no patriarcal, con perspectiva de género, transversal y estructural”, concluye la misiva.

Los colegios oficiales, contra el fallo

Los colegios oficiales de psicólogos de Navarra y Madrid también han emitido estos días sendos comunicados en los que cuestionan el fallo y ponen en la diana la concepción del tribunal de “violencia e intimidación”, algo que exige el Código Penal para calificar los hechos como agresión sexual. 

“En una sociedad en la que existe una violencia estructural contra la mujer, el debate sobre la intimidación propicia la idea de la responsabilidad de la víctima a la hora de protegerse de la violación y distrae el foco sobre el verdadero agresor”, esgrime el colegio de Navarra, que incide en que “la intimidación y la violencia no se ejercen únicamente de forma expresa, sino que es más que suficiente la posición estructural de fuerza del hombre”.

Por su parte, el colegio de Madrid asegura que “cuestionar la conducta de la víctima” supone una “revictimización con tantas o más repercusiones y secuelas que la primera” y señalan que “no existe una única respuesta emocional ante una situación tan grave como lo es la violencia sexual y por lo tanto no se puede juzgar en relación a este concepto”.

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