El presidente de Castilla y León confía en la vacunación y la evolución de la pandemia para no pedir el estado de alarma
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, matiza al vicepresidente, Francisco Igea, y supedita la vacunación y la evolución de la pandemia a la petición del estado de alarma. Mientras este domingo Francisco Igea no descartaba solicitar un nuevo toque de queda si el Supremo avala el de Baleares, Alfonso Fernández Mañueco no ha vinculado su decisión a la ratificación judicial, si no a los datos de la pandemia.
En su visita a Garray (Soria), Mañueco ha asegurado que si la pandemia evoluciona “favorablemente” y el ritmo de vacunación continúa y se frena el contagio, la Junta de Castilla y León no se “plantea” pedir el toque de queda o el cierre perimetral de la comunidad. “Vamos a analizar la situación en los próximos días y hacemos una reflexión profunda de la situación y evolución”, ha apuntado Mañueco.