El duro camino de Oxford y AstraZeneca para mantener la confianza en su vacuna
Desde que comenzó la carrera para proteger a la población mundial del nuevo coronavirus, en las noticias casi no se ha dejado de hablar de la vacuna de la Universidad de Oxford/AstraZeneca para la COVID-19. Pero no siempre para bien.
Los científicos del Instituto Jenner de la Universidad de Oxford, bajo la dirección de la profesora Sarah Gilber, fueron increíblemente rápidos en comenzar el desarrollo de una posible vacuna. Lo hicieron en cuanto los científicos de China secuenciaron el genoma del coronavirus detectado en Wuhan y lo pusieron a disposición de todo el mundo el 11 de enero. Usaban un prometedor método experimental que ya habían probado con el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), causado por un coronavirus similar.
Escribe Sarah Boseley.