Ciudadanos trata de marcar diferencias con PP y Vox para salir de la foto de las “tres derechas”
Ciudadanos vive sus horas más bajas con una descomposición interna que se acentúa cada semana que pasa. En pocos días Inés Arrimadas ha visto cómo dimitía la cúpula de Ciudadanos de Murcia y también la de Albacete. El último episodio de su crónica negra ha sido la pérdida del Ayuntamiento de Granada después del apoyo que han dado al candidato socialista, Francisco Cuenca, el exalcalde de su partido, Luis Salvador, y uno de los ediles del grupo, que ha dado lugar a que se les abra sendos expedientes de expulsión. La dirección del partido no ha dudado en atribuir esta nueva operación al exsecretario de Organización de la etapa de Albert Rivera, Fran Hervías, al que acusan de haber urdido todo “en los despacho de Génova” -“chapuzas Hervías”, ironizó Edmundo Bal-, la sede del PP.
A pesar de mantener aún vivos los pactos en Andalucía, Castilla y León y el del Ayuntamiento de Madrid, además de otros en algunos municipios, las relaciones con el partido de Casado son cada vez más tensas tras comprobar que siguen dispuestos a continuar con la opa hostil iniciada hace meses contra Ciudadanos, cuyo censo adelgaza a un ritmo alarmante.