La paralización de AstraZeneca obliga a reorganizar el plan de vacunación y pone en duda la inmunidad de grupo en verano
España ha paralizado la vacunación contra la COVID-19 con AstraZeneca, dirigida a trabajadores considerados esenciales menores de 55 años, durante al menos 15 días. El parón, en consonancia con otros países europeos, se realiza a pesar de que la recomendación oficial tanto de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) como de la Organización Mundial de la Salud es seguir adelante con ella. Sanidad y las Comunidades Autónomas esperarán para reanudarla a que el Comité Asesor de Riesgos en Farmacovigilancia (PRAC, en sus siglas en inglés) de la EMA emita un informe definitivo sobre si la vacuna tiene o no relación con los 11 casos identificados hasta este lunes de un tipo de trombosis muy específica –de senos venosos cerebrales, acompañada de una disminución de plaquetas–, también valorará si puede tratarse de una dolencia que afecte solo a un grupo de población pequeño y muy concreto.
Escribe Belén Remacha.