Los trabajadores de las residencias de Castilla-La Mancha no tendrán que hacerse pruebas COVID periódicas
La Sala de Vacaciones del Tribunal Supremo (TS) ha desestimado este jueves el recurso presentado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha contra el auto del Tribunal Superior de Justicia de la comunidad autónoma, de 9 de agosto, que denegó la medida obligatoria para todos los trabajadores de las residencias de mayores de someterse a pruebas periódicas de diagnóstico de infección por COVID.
“Pedimos a la Justicia que nos ayude a proteger la salud y la vida de las personas más vulnerables, que son las personas mayores que están en residencias”, dijo la consejera portavoz del Ejecutivo castellanomanchego, Blanca Fernández, al anunciar el recurso hace una semana.
El Supremo argumenta que la solicitud planteada por la Junta estaba “huérfana de información suficiente y clara” para que el Tribunal Superior pudiera haber hecho un juicio de proporcionalidad sobre una medida que afecta al derecho fundamental a la intimidad personal y que se plantea como obligatoria de forma general para todos los trabajadores de las residencias de mayores y demás centros que especifica la Orden que recoge la medida.