La mitad de las provincias desconoce el origen de al menos el 50% de los casos de coronavirus que detecta
A medida que España se adentraba en la desescalada y se abría a la vida social y económica tras el confinamiento de la primera ola, el gran reto era atajar los esperables rebrotes que fueran produciéndose. Ser capaces de asociar los nuevos contagios a focos concretos y así controlarlos era el objetivo ideal, sin embargo, en poco tiempo la transmisión comunitaria acabó imponiéndose y se perdió el rastro de una buena parte de los casos. Eso es precisamente lo que mide la trazabilidad, uno de los indicadores usados por Sanidad para monitorizar el ritmo de la pandemia. Según el último informe detallado del Ministerio, casi la mitad de las provincias desconoce el origen de al menos el 50% de los casos que detectan, es decir, son incapaces de vincularlos a otro contagio y tienen este parámetro en el nivel de riesgo “alto” o “muy alto” del semáforo de alertas.