La ejemplaridad política se enfrenta a la lógica sanitaria por castigar a quienes se colaron sin la segunda vacuna
Las comunidades autónomas se enfrentan a un dilema: completar el proceso de vacunación de quienes se saltaron su turno o dejarles sin la segunda dosis hasta que se termine la primera fase de la inmunización. El protocolo de Sanidad no contempla estos casos ni qué hacer con ellos, por lo que algunas autonomías han ido por libre. Las consejerías de Castilla y León, la Comunidad Valenciana y Canarias han ordenado no inyectar la siguiente dosis de Pfizer/BioNTech 21 días después a las personas que se colaron. Canarias lo ha estipulado solo para cargos institucionales que estén siendo investigados, pero las otras dos para el común de los vacunados irregulares. Incluso hay quienes han decidido flagelarse por motu proprio y renunciar a su segundo pinchazo.
Escribe Mónica Zas.