La corrupción le vuelve a estallar a Casado cuando el PP vislumbraba el inicio de su recuperación
El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, atribuyó su última gran derrota electoral de hace solo cuatro meses, la de los comicios catalanes, exclusivamente a que la campaña de esa cita con las urnas estuvo marcada por el juicio sobre la caja B del PP, que se estaba celebrando en esos momentos en la Audiencia Nacional. Por eso tras perder un diputado, quedarse con solo tres escaños de 135 en el Parlament catalán y ser superado por primera vez en unas elecciones por Vox –que logró 11 representantes–, Casado tomó la determinación de escenificar una ruptura con el pasado más reciente de su partido, que se sigue investigando en los tribunales, y en el que sin embargo él también había tenido puestos de responsabilidad.
Escribe Iñigo Aduriz.