Amnistía Internacional denuncia que en las residencias de Madrid y Catalunya se han vulnerado hasta cinco derechos humanos
Amnistía Internacional ha elaborado una nueva investigación sobre la situación que se vivió en las residencias de la Comunidad de Madrid y de Catalunya durante la primera ola de la pandemia, y también la que persiste en la segunda, todavía “muy preocupante”. Han analizado, en un proyecto que llevan a cabo desde julio, esas dos comunidades porque son las que mayor incidencia de fallecimientos COVID-19 en residencias tuvieron; y porque “contaban con protocolos y prácticas que supusieron la exclusión de ingreso hospitalario de personas mayores de residencias”. La conclusión es que en los centros de las dos regiones se vulneraron cinco derechos humanos: a la salud, a la vida, a la no discriminación, a la vida privada y familiar, y a una muerte digna.
El informe se llama Abandonadas a su suerte: La desprotección y discriminación de las personas mayores en residencias durante la pandemia COVID19 en España y toca varios aspectos de los que se dieron en los geriátricos. Entre las primeras cosas que señalan es que faltan datos. Los últimos del Ministerio de Derechos Sociales, un borrador, cifran en 20.268 muertes en residencias durante la primera ola, Médicos Sin Fronteras decía 19.645 personas; pero un informe del Ministerio de Sanidad de julio, sin publicar porque lo aportado por las comunidades era de baja calidad, hablaba de más de 27.000. “A 18 de noviembre de 2020, no hay datos consolidados”, recuerda AI, y así es. En junio había 28.000 personas confirmadas fallecidas por COVID-19, pero muchos de esos 20.000 de residencias (alrededor de 50%) no estaban dentro de esos 28.000 porque no estaban diagnosticados.