Cantabria aprueba una nueva normativa para las residencias que busca favorecer un ambiente “lo más parecido a un hogar” con una atención personalizada
Cantabria ha aprobado una nueva normativa para sus residencias que avanza hacia un modelo de atención más personalizado favoreciendo un ambiente “lo más parecido a un hogar”. Así, en la Orden publicada el pasado miércoles en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC), el Gobierno limita los centros a un máximo de 120 usuarios distribuidos en módulos de hasta un límite de 30 personas.
La Orden regula los requisitos estructurales, funcionales y de acreditación de los centros, y tiene por objetivo que “las personas usuarias reciban los servicios con un elevado nivel de seguridad, confort y calidad en la atención y que se protejan de forma eficaz los derechos que les asisten como personas y como usuarios de servicios púbicos”. Así pues, esta norma homogeniza e iguala requisitos y exigencias de personal entre los centros públicos, concertados y privados.
Respecto a la “concepción modular” de las residencias, la consejera de Empleo y Políticas Sociales, Ana Belén Álvarez, ha explicado que deberán contemplar una zona de servicios generales –en la que se engloban todas las dependencias destinadas a la gestión y funcionamiento del centro–, una zona de espacios comunes y una zona residencial, destinada al alojamiento y desarrollo de la vida cotidiana de los residentes.
En este sentido, en cada módulo se ubicarán los espacios más privados de los usuarios, como dormitorios y cuartos de baño, y contarán también con áreas reservadas a salas de estar comunes y comedor.
Informa Rubén Alonso.