“Hay gente que aplaude y también gente que no quiere que tu hija se acerque porque es hija de enfermera”
Mónica Vázquez (Santander, 1973) es enfermera y supervisora de una planta COVID del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla en la capital de Cantabria. Desde hace 10 meses su vida laboral, y la de las 15 enfermeras y enfermeros y 13 auxiliares a los que dirige, gira en torno al SARS-CoV-2, un virus del que se ha tenido que aprender como se aprende a montar en bici: pedaleando, cayendo y levantándose. En la planta 7 de la Torre B de Valdecilla saben bien lo que es pedalear pero a estas alturas han establecido la mecánica para no caerse de la bicicleta. El cansancio y el estrés nadie se los quita, pero también están muy motivados y, a diferencia de lo que ocurría en la primavera de 2020, cada vez saben más a lo que se enfrentan y cómo encarar la atención al paciente sin por ello desatender a los familiares, a los que dedican buena parte de su jornada. “Antes que aplaudir preferimos que se hagan bien las cosas”, afirma quien recomienda encarecidamente las tres medidas básicas de protección para no contagiarse: mascarilla, lavado de manos y distancia social.
Escribe Javier Fernández Rubio.