La decisión de perimetrar 10 comunidades “no puede responder a un festivo o a salvar la campaña de Navidad”
El estado de alarma ha proporcionado el paraguas legal que muchas comunidades necesitaban para iniciar actuaciones más restrictivas y frenar la curva de contagios que está poniendo en jaque a todo el país. La primera fue el toque de queda obligatorio durante dos semanas, pero en los últimos días la mitad de los gobiernos autonómicos se han amparando en la norma del Gobierno para encerrarse perimetralmente a gran escala. Es decir: confinar no solo municipios o zonas básicas de salud, sino la región entera. Así lo han hecho La Rioja, Navarra, Aragón, Euskadi, Asturias, Melilla, Murcia y por último Castilla y León, Castilla-La Mancha y Andalucía. A las que ya han aprobado la restricción, se suman otras que lo están estudiando y aún mantienen la posibilidad sobre la mesa, por lo que la lista puede aumentar.
La medida cobra relevancia de cara al puente de Todos los Santos –el lunes día 2 es festivo en seis comunidades: Madrid, Asturias, Aragón, Extremadura, Andalucía y Castilla y León–. Pero la Comunidad de Madrid ha aportado la nota discordante este miércoles: tras reunirse con sus homólogos de Castilla-La Mancha y Castilla y León, la presidenta Isabel Díaz Ayuso ha pedido públicamente al Gobierno que le permita cerrar las fronteras de la región solo durante un fin de semana largo.