Los hospitales de campaña de Barcelona se vacían excepto el de Vall d’Hebron, que servirá de ambulatorio
La fase de desescalada de la epidemia se está notando desde hace días en los hospitales, que empiezan a recuperar la actividad previa a la crisis en algunas plantas y que además han podido vaciar ya algunos de los dispositivos de emergencia que abrieron. En Barcelona, dos de los tres polideportivos habilitados como hospitales de campaña para pacientes leves de COVID-19 están ya inactivos. Solo Vall d'Hebron, el hospital más grande de Catalunya, conserva el suyo para actividad ambulatoria.
Tanto el pabellón del centro deportivo Guinardó, asociado al Hospital Sant Pau, como el gimnasio Claror, dependiente del Hospital del Mar, han dejado de tener pacientes, aunque de momento no se van a desmantelar por si se da otra ola de contagios. En el caso de Vall d'Hebron, el polideportivo Olímpics, que llegó a tener ingresados 66 pacientes de COVID-19, se mantiene abierto pero con otro uso. “Ahora es como un hospital de día para actividad ambulatoria y rehabilitación”, explica la subdirectora asistencial del centro, Rocío Cebrián.
Informa Pau Rodríguez.