El pueblo de Madrid recibe la medalla de oro en las manos de una médica: “No somos héroes”
3,3 millones de personas representados en una médica que enfermó y curó. Mónica López, médica internista del hospital público Ramón y Cajal, ha recogido, en representación de los madrileños, la medalla de oro otorgada por el Ayuntamiento al pueblo de Madrid por su comportamiento “ejemplar” durante la pandemia. Sin papeles, la sanitaria se ha encaramado al atril por el que acababa de pasar el premio Nobel, Mario Vargas Llosa, con un mensaje sencillo: “No somos héroes. No tenemos vocación de esto y no nos lo enseñan en la facultad. Procuramos la salud”.
En el día de San Isidro, patrón de la ciudad, López ha recomendado encomendarse más a la ciencia que a la religión para avanzar y ha sacudido el discurso grandilocuente que ha impregnado el léxico de la pandemia en un acto atípico en el Palacio de Cibeles al que solo han acudido una parte del equipo de Gobierno, unos cuantos concejales, el delegado del Gobierno en Madrid y el líder de la oposición, Pablo Casado. Casado se ha colocado en primera fila, donde, excepto él, solo había cargos institucionales. El pasado 2 de mayo, el Gobierno de la Comunidad de Madrid también le dio un insólito protagonismo en el día grande de la región.
Informa Sofía Pérez Mendoza.