Un 78% de los contagios de Aragón y los centros de salud al límite: Zaragoza vive una situación “insostenible”
Lola dio positivo por COVID-19 hace dos semanas. El lunes se hizo la última prueba. Tuvo que esperar durante una hora y media, de pie y en la calle, a que llegara su turno. Si los plazos se cumplen según lo previsto, hoy recibirá los resultados de su tercera PCR que confirmarán si el virus sigue activo o no. Sabrá si puede volver a salir a la calle o deberá seguir en su domicilio al menos 10 días más. Esta joven está confinada junto a su perrita, que cada día saca a pasear una vecina, en un piso de 40 metros cuadrados del Casco Histórico de la capital aragonesa. Para ella lo más duro es “la soledad y la falta de contacto con la naturaleza”, pero, según afirma, “esta experiencia le está ayudando a darse cuenta de las graves consecuencias en la salud mental y físicas que supone un encierro”.
Lola forma parte del 78% de los positivos que Aragón ha registrado en la ciudad de Zaragoza. La Dirección General de Salud Pública aragonesa no para de detectar nuevos casos de coronavirus. En la última semana los contagios ascienden a 3.721 y han fallecido 15 personas con COVID-19. Actualmente hay 484 camas ocupadas por pacientes afectados por coronavirus o por sospecha del mismo –40 en UCI y 444 en planta–. Este incremento de los casos hizo que el 13 julio las comarcas de La Litera, Cinca Medio y Bajo Cinca, Bajo Aragón-Caspe y las ciudades de Huesca y Zaragoza retrocedieran a una Fase 2 flexibilizada. Diez días después de esta medida, y tras encabezar el número de positivos en España, el Gobierno de Aragón endureció las restricciones.
Escriben Irene Alconchel Ciria y Candela Canales