Los tres municipios confinados en Castilla y León temen las consecuencias: “Estábamos levantando el vuelo y nos han pegado un tiro en el ala”
Los municipios de Aranda de Duero, Pedrajas de San Esteban e Íscar son los tres primeros núcleos de población de Castilla y León confinados ante el aumento de casos de COVID-19. La decisión, adoptada por la Junta de Castilla y León y aplaudida por el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, cuenta con el apoyo de los regidores, aunque se lamentan por el impacto económico que pueda tener la decisión.
Tras meses de confinamiento en todo el país, las esperanzas de recuperación estaban puestas en el verano. Se esperaba que el turismo de interior y el retorno de aquellos que tienen su segunda residencia en ellos, impulsasen la economía, pero el nuevo confinamiento amenaza estas expectativas.
Escribe Ángel Villascusa.