Se rebajan las colas y el caos en el segundo día de pruebas al profesorado de Madrid
“El panorama hoy es completamente distinto. Está siendo todo mucho más ágil, nada que ver con ayer cuando la gente estaba apelotonada no se podía guardar la distancia de seguridad y la cola no avanzaba”. Esta trabajadora del instituto Virgen la Paloma –que prefiere guardar el anonimato– es una de las encargadas este jueves de asegurarse que el personal docente y no docente que ha acudido al centro a hacerse las pruebas serológicas cumple con las medidas de seguridad. La situación ha dado un giro radical con respecto a la vivida solo 24 horas antes cuando una “mala organización” terminó generando largas colas, aglomeraciones y mucha indignación entre el personal educativo. El punto más conflictivo este jueves ha estado en Leganés, pero incluso allí, la gestión “ha sido más ágil que ayer”, reconoce un docente que le ha tocado la prueba en el IES María Zambrano.
Las largas colas kilométricas, los retrasos y el hastío protagonistas en la jornada del miércoles han podido superarse por una mejor planificación basada en la contratación de más personal tanto dentro de los pabellones habilitados para la extracción de sangre como fuera, en la organización de las colas. “Hoy se ha preparado un recorrido diferente y además somos más controlado que los docentes que vienen llegan a la hora asignada y se mantienen las distancias de seguridad.
El consejero de Educación, Enrique Ossorio, terminó pidiendo disculpas a última hora de este miércoles por las aglomeraciones que se habían producido durante la primera jornada de testeo. El consejero de Ossorio cambiaba el discurso de confrontación que había imperado durante la tarde por parte de todo el Gobierno regional que acusaba a los docentes de no haber respetado los turnos. El departamento de Ossorio asumía finalmente las culpas y decidía habilitar un nuevo centro, el Ramiro de Maeztu, que ha ayudado a descongestionar el que fuera este miércoles el punto caliente de la polémica.
Informa Fátima Caballero.