PSOE y Unidas Podemos tramitan por la vía de urgencia la reforma que quita competencias al Consejo del Poder Judicial y evitan que este se posicione
La Mesa del Congreso —con los votos a favor de PSOE y de Unidas Podemos— ha acordado que la reforma que pretende limitar las atribuciones del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) cuando está en funciones, como ocurre en la actualidad desde hace más de dos años, se tramite por la vía de urgencia, lo que implica reducir todos los plazos a la mitad. Esa reforma, respaldada por la mayoría reforzada de la investidura, tiene como objetivo impedir que un Consejo interino pueda hacer nombramientos discrecionales como los que prevé seguir haciendo en el Pleno del próximo 28 de enero. Ya son 61 desde diciembre de 2018, cuando expiró su mandato.
Asimismo, el órgano de gobierno de la Cámara ha denegado el requerimiento que le hizo el pasado 17 de diciembre un CGPJ dividido para poder opinar sobre esa proposición de ley. Dieciséis de los 21 miembros del Pleno —los once conservadores y cuatro progresistas, más el presidente, Carlos Lesmes— acordaron solicitar al Congreso que recabara su informe y el de la Comisión de Venecia del Consejo de Europa antes de aprobar esa proposición. Los otros cinco vocales, todos de la minoría progresista, pidieron la dimisión en bloque del Consejo para forzar su renovación. El PP presentó una solicitud similar que también ha sido rechazada con los votos de PSOE y Unidas Podemos.
La Ley Orgánica del Poder Judicial establece en su artículo 561.1 que se someterán a informe del CGPJ los anteproyectos de ley y disposiciones generales que versen sobre modificaciones de la norma que regula el Poder Judicial. Sin embargo, esta reforma se ha planteado como proposición de ley de los grupos parlamentarios de PSOE y Unidas Podemos, una modalidad que no requiere ese control previo.
Informan Elena Herrera y Aitor Riveiro.