15 años y ya ha logrado sus primeros puntos ATP, pero lo que no tiene es golpe de revés: este tenista cambia la raqueta de mano en cada punto
El mundo del tenis ha puesto sus ojos en un joven prodigio de tan solo 15 años de edad. Teodor Davidov se ha convertido recientemente en el jugador más joven del prestigioso ranking ATP. Su irrupción en el circuito profesional se dio tras sumar, como profesional, sus primeros puntos en Naples, Florida, durante el torneo de categoría M15. Davidov no solo participó, sino que logró avanzar con autoridad hasta los cuartos de final. Su nombre ya circulaba por las redes sociales desde que tenía apenas diez años de edad. Hoy, aquel niño viral es una realidad competitiva que desafía los moldes más tradicionales del tenis. Con 15 años y 5 meses, este adolescente reescribe la historia de este deporte global. Y además de manera muy curiosa.
Y es que la característica más sorprendente de Davidov es su estilo de juego: El joven estadounidense, de origen búlgaro, juega sin utilizar nunca el clásico golpe de revés. En su lugar, opta por cambiar la raqueta de mano para impactar siempre la bola con el drive. Esta técnica ambidiestra le permite ejecutar dos derechas potentes desde cualquier lado de la cancha. Al alternar las manos, según la dirección de la pelota, confunde a sus rivales y espectadores. Aunque es naturalmente diestro, su capacidad con la mano izquierda es actualmente excepcional. Esta apuesta tan original prescinde totalmente de una herramienta básica en el tenis convencional.
El origen de este talento se remonta a Sofía, Bulgaria, donde el joven Teodor nació en el verano de 2010. Su familia emigró a los Estados Unidos cuando él apenas tenía un año y medio de vida. Se establecieron inicialmente en Denver, Colorado, donde comenzó a empuñar su primera raqueta. A los dos años ya jugaba con una pelota colgada de un cordel ideada por su propio padre. Cerca de los once años, la familia se mudó nuevamente, esta vez hacia Bradenton, en Florida, ciudad conocida mundialmente por ser la cuna de grandes proyectos y academias de tenis. Allí fue donde perfeccionó su coordinación y su golpeo ambidiestro bajo una tutela muy rigurosa.
Davidov ha mantenido el sueño intacto de convertirse algún día en un tenista profesional de élite. Y su padre, Kalin Davidov, es quien ha desempeñado un papel crucial en el desarrollo de esta habilidad única. La idea de jugar con dos derechas surgió inicialmente como un juego para mejorar la coordinación. Kalin decidió que Teodor empezara a jugar con la zurda para afectar el hemisferio derecho cerebral. Buscaba un equilibrio neurológico, ya que consideraba a su hijo demasiado extrovertido y fogoso. Al notar que el drive de zurda era naturalmente bueno, decidieron entrenarlo de forma sistemática. Lo que comenzó como un ejercicio de equilibrio mental terminó definiendo su identidad deportiva. Muchos expertos analizan ahora si esta innovación técnica podrá sostenerse en el alto rendimiento. Por ahora, Davidov confía plenamente en las indicaciones y en la visión que tuvo su progenitor.
En el torneo M15 de Naples, Davidov demostró que su técnica puede vencer a jugadores adultos. Superó exitosamente la fase de clasificación y ganó sus encuentros en el cuadro principal. En la segunda ronda, venció al brasileño Karue Sell, quien ocupaba el puesto 668 del mundo. Todos sus triunfos en este torneo estadounidense fueron logrados de forma sólida. Davidov ya había intentado puntuar en 2025 en un torneo en Orlando, pero no lo consiguió. Sin embargo, su perseverancia ha dado sus frutos un año después al ingresar oficialmente en el listado de la ATP, gracias a victorias logradas ante tenistas con mayor ranking y experiencia en el circuito. Este logro lo coloca en el centro de la escena tenística internacional con apenas quince años.
Al sumar sus primeros puntos como profesional, Davidov se sitúa como el líder de precocidad actual: Su ingreso en el ranking lo coloca por delante de cualquier otro jugador nacido en el año 2010, siendo el primer tenista de su generación en superar la barrera de los torneos profesionales ITF. Aunque su físico suele ser más menudo que el de sus rivales, su destreza compensa esa diferencia. En 2024, ya había destacado ganando en dobles en el prestigioso torneo francés Les Petits As. Dicho certamen es considerado el Mundial de tenis para menores de catorce años y que se disputa en Tarbes. A pesar de ser eliminado en octavos en el cuadro individual, fue uno de los favoritos de aquel público. Su ascenso meteórico sugiere que estamos ante un fenómeno que podría romper múltiples récords.
Un futuro difícil
A pesar del éxito, figuras como Marcelo Ríos han expresado dudas sobre su futuro. El ex número uno chileno advirtió que en el profesionalismo la velocidad de la bola es extrema, sugiriendo que Davidov tendrá serios problemas para volear y devolver saques muy potentes. El cambio de mano constante requiere un tiempo extra que los rivales de élite podrían explotar. Además, la ausencia de un golpe de slice podría ser una desventaja táctica importante en el césped. Otros especialistas coinciden en que la velocidad de juego en juveniles no es igual a la profesional, y le recomiendan incorporar un revés tradicional a dos manos para evitar complicaciones futuras. Sin embargo, Davidov sostiene que quienes lo ven jugar en persona suelen apoyarlo totalmente.
El compromiso de este joven con su carrera es absoluto, dedicando muchísimas horas a entrenar. Se estima que realiza entre treinta y cuarenta horas semanales de práctica para pulir su técnica. A pesar de esta carga de trabajo, Teodor mantiene otras pasiones fuera de las pistas de tenis. Le gusta disfrutar de actividades al aire libre como el esquí, la pesca, el surf y el wakeboard. Esta formación integral refleja la disciplina que ha mantenido desde que era prácticamente un bebé. Su ambición no tiene límites y ha declarado públicamente que aspira a ser el mejor de la historia. No se conforma con ser solo un profesional, sino que quiere superar a todos los tenistas de todos los tiempos. Aunque no tenga un golpe de revés.
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