A Spielberg solo le hicieron falta 15 minutos para sorprender al público con sus dinosaurios, y esto lo aprendió de 'Tiburón'
La película de 1993 dura dos horas pero, pese a ser los grandes protagonistas del filme, Steven Spielberg apenas los puso en pantalla. En total, los dinosaurios aparecen 15 minutos a lo largo de Parque Jurásico, el primer largometraje de la franquicia de culto de ciencia ficción basada en las novelas de Michael Crichton.
Fueron más que suficientes para sorprender al público con esos efectos especiales, muy realistas para la época, y para convertir la película en todo un fenómeno. Pero esta decisión de apenas mostrar el peligro de la historia a los espectadores no fue arbitraria: el cineasta había aprendido este truco 20 años antes, durante el rodaje de Tiburón (1975).
Para esta película, Bob Mattey, experto en efectos mecánicos, había diseñado un tiburón con varios modelos funcionales que pudieran utilizarse en el rodaje. Sin embargo, las escenas que había que rodar en el mar provocaron muchos problemas durante la grabación, lo que obligó a Spielberg a revisar el guion inicial.
Al director no le quedó otra opción que reducir el tiempo del tiburón en pantalla al mínimo. Una decisión que, sin saberlo, acabaría siendo la clave del éxito del filme. La imaginación de los espectadores era la encargada completar lo que la cámara no enseñaba y, al final, el miedo a lo desconocido resultó más efectivo que la exhibición explícita del peligroso animal.
Jugar con la psicología del espectador
El compositor John Williams llenó los huecos donde debería estar el tiburón con una banda sonora que se ha convertido en sinónimo de terror cinematográfico y que todo el mundo reconoce de igual manera que ocurre con la música que Bernard Herrmann hizo para Psicosis.
En una entrevista para The Guardian tras el estreno de la película, Spielberg compartió su opinión sobre lo que supuso esta decisión para el éxito que el filme consiguió en la taquilla. “Si el tiburón hubiera funcionado como se esperaba, tal vez la película habría recaudado la mitad de dinero y habría sido la mitad de aterradora”.
Cuando llegó el momento de desarrollar Parque Jurásico, el cineasta traía la lección aprendida de casa. No hacía falta que los dinosaurios aparecieran en cada escena, aunque sí era fundamental que estos parecieran lo más reales posibles. Los resultados hablan por sí solos: la película recaudó más de mil millones de dólares en todo el mundo, convirtiéndose en la película más taquillera de su época.
0