Donde una vez se ubicó el templo fenicio de Moloch, hoy se encuentra uno de los castillos más destacados de la bahía de Cádiz
“La ciudad yace en la parte occidental de la isla, y cerca de ella, en la extremidad que avanza hacia el islote, se alza el Krónion”, escribió Estrabón sobre la antigua Gadir (Cádiz). El geógrafo clásico estaba describiendo el santuario dedicado al dios Kronos, divinidad griega que se corresponde con el dios Moloch, el cual podría haberse ubicado en el lugar en el que hoy se encuentra el emblemático Castillo de San Sebastián.
Aunque no hay evidencias arqueológicas que confirmen totalmente que aquel templo se erigió en ese lugar, hoy es una de las muchas historias que rodean a este castillo, ubicado en uno de los extremos de la playa de La Caleta, sobre un pequeño islote. Junto con el de Santa Catalina, hablamos de una de las fortalezas más emblemáticas de la bahía gaditana.
Se dice que fue en 1457 cuando un grupo de marineros venecianos llegó hasta Cádiz buscando ayuda, viéndose afectados por una epidemia de peste que casi acabó con la totalidad de la tripulación. La historia cuenta que entonces levantaron una pequeña ermita en este islote a la que le pusieron el nombre de San Sebastián, en honor al patrono protector contra la peste y las epidemias.
La evolución del castillo
Para construir este templo, los venecianos utilizaron los restos de un antiguo faro, sustituido en 1613 por una torre de vigilancia, que además de servir de guía a los marineros tenía funciones defensivas. Años más tarde, en 1706 se iniciaron las obras de construcción del castillo que hoy conocemos.
Este recinto fortificado de planta irregular, al que se podía acceder desde unos puentes levadizos, tenía el objetivo de proteger la entrada norte de la ciudad y el acceso marítimo a La Caleta. De esta manera, durante la Guerra de Independencia en el siglo XIX, desempeñó un papel crucial en la defensa de la ciudad contra las fuerzas napoleónicas.
El parapeto que rodeaba todo el islote fue reemplazado por una fortificación mucho más perfeccionada en torno al año 1860, equipándola de casamatas para albergar piezas de artillería y proteger a las tropas. En esta misma época se construyó el actual muelle que conecta esta zona rodeada de agua con el centro histórico de la localidad gaditana.
Más tarde, en el siglo XX, el castillo se convirtió en prisión durante la Guerra Civil Española, donde se encerró a diversos prisioneros políticos. En 1985, fue declarado bien de interés cultural y hoy, siglos después de que empezara su historia, el Castillo de San Sebastián sigue acaparando las miradas de todo aquel que disfruta de la puesta de sol en la playa de la Caleta.
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