Un viaje planificado hacia Oriente se torció en alta mar y Pedro Álvares Cabral terminó descubriendo Brasil sin querer y con un récord mundial en 1500

La expedición alteró su rumbo y acabó marcando la historia atlántica

Héctor Farrés

0

El timón giró hacia el oeste y la flota dejó atrás la ruta prevista mientras el mar empujaba las naves lejos de África. Pedro Álvares Cabral navegaba hacia la India cuando sus barcos acabaron frente a una costa que no esperaban ver.

Los marineros avistaron tierra al atardecer y las embarcaciones se acercaron hasta fondear frente a lo que hoy se conoce como Porto Seguro. Cabral ordenó bajar a tierra, levantar una cruz de varios metros y celebrar una misa, actos que fijaban la posesión del territorio en nombre de la Corona portuguesa. Aquel contacto con la costa brasileña no formaba parte del plan original y dejó abierta una duda que sigue presente.

El viaje a Asia terminó con una llegada inesperada a otro continente

La expedición de Cabral rumbo a la India alcanzó la costa de Brasil en 1500 tras desviarse en el Atlántico y formalizó la toma de posesión para Portugal. Según La Brújula Verde, el viaje tenía objetivos comerciales y estratégicos en Asia, y la llegada a América se produjo durante esa travesía.

La flota partió de Lisboa el 9 de marzo con trece navíos y unos 1.500 hombres, y el 22 de abril ya se encontraba frente a tierra. Cabral midió la posición del territorio para comprobar que quedaba dentro de la zona asignada a Portugal por el Tratado de Tordesillas, lo que permitió justificar la reclamación.

La atribución del descubrimiento ha generado discusión desde hace siglos. La historiografía portuguesa defiende a Cabral porque desembarcó, habló con los habitantes y realizó los rituales de posesión. Sin embargo, existen referencias a navegantes que llegaron antes y dejaron constancia de ello.

La disputa sobre la prioridad refleja cómo se decide el reconocimiento histórico

El debate recuerda al caso de Colón y los vikingos, donde la prioridad cronológica no coincide con el reconocimiento histórico. En este caso, la clave no fue solo llegar, sino actuar sobre el territorio y reclamarlo de forma oficial.

También aparece el nombre de Duarte Pacheco Pereira, cuya expedición se mantiene envuelta en dudas. El rey Manuel I le encargó explorar hacia el oeste, pero apenas hay documentos que confirmen su recorrido. En un texto atribuido a él se describe una gran tierra con islas y población abundante, lo que algunos interpretan como una referencia a Brasil.

Aun así, no se anunció ese hallazgo al regresar, algo que choca con la costumbre de comunicar descubrimientos para asegurar derechos. Esa falta de pruebas ha llevado a muchos historiadores a poner en duda que realmente pisara la costa.

Los españoles Vicente Pinzón y Diego de Lepe sí dejaron rastros más claros. Pinzón llegó el 26 de enero de 1500 a la zona de Pernambuco, tres meses antes que Cabral, y registró el viaje en crónicas de la época. Después navegó por la desembocadura del Amazonas y continuó explorando la costa. De fora paralela, Diego de Lepe partió poco después y recorrió parte del litoral sin detenerse en algunos puntos.

Ambos precedieron a la expedición portuguesa, pero la Corona de Castilla no reclamó esas tierras porque el Tratado de Tordesillas ya las situaba en la zona portuguesa, así que no había nada que hacer en Brasil.

La travesía hacia Asia terminó con pérdidas y enfrentamientos en varios puertos

Cabral procedía de una familia noble con vinculaciones con la Corona. Nació en Belmonte entre 1467 y 1468 y entró en la corte siendo un niño. Recibió educación acorde a su posición y obtuvo una renta junto con su ingreso en la Orden de Cristo. A pesar de ese entorno, no era un navegante con experiencia destacada cuando el rey Manuel I le puso al frente de la flota. Tenía unos 32 años y contaba con el respaldo de su familia, que ocupaba puestos en el Consejo Real.

Tras dejar Brasil, la expedición siguió hacia la India y tuvo varios problemas. Una tormenta hundió varios barcos cerca del cabo de Buena Esperanza y dispersó la flota. Los navíos que lograron continuar llegaron a Calicut el 13 de septiembre de 1500.

Procedente de una familia cercana al poder, creció en la corte, recibió formación acorde a su posición y fue elegido para liderar la flota pese a no destacar como marino experto

Allí establecieron una factoría, pero los comerciantes locales reaccionaron y atacaron el asentamiento, causando decenas de muertos. Cabral respondió tomando barcos enemigos y bombardeando la ciudad durante una jornada, antes de dirigirse a otros puertos como Cochín, donde acordó nuevas relaciones comerciales.

El regreso también resultó complicado. Algunas naves encallaron o desaparecieron y solo parte de la expedición logró volver a Lisboa el 21 de julio de 1501. A pesar de las pérdidas, el cargamento de especias generó grandes beneficios para la Corona.

El regreso dejó beneficios pero frenó la carrera del comandante

En ese mismo viaje, Cabral pasó por Europa, América, África y Asia, convirtiéndose en la primera persona documentada que recorrió cuatro continentes en una sola expedición. El navegante recibió recompensas económicas, pero no volvió a dirigir otra gran expedición. Las tensiones en la corte y las críticas por las pérdidas limitaron su carrera.

Con el paso del tiempo, Cabral se retiró a Santarém, donde vivió afectado por una enfermedad que le causaba temblores y fiebre. Murió hacia 1520 y fue enterrado en un convento de la ciudad. Durante mucho tiempo apenas se habló de él, mientras seguía en el aire la misma duda que ya circulaba en su época sobre si llegó a la costa de Brasil porque quiso desviarse o porque el viento lo empujó hasta allí.

Etiquetas
stats