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Sobre este blog

UNRWA es la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina en Oriente Medio. Desde hace 68 años trabajamos para proporcionar asistencia, protección y defensa a más de 5 millones de refugiados y refugiadas de Palestina, que representan más de la quinta parte de los refugiados del mundo y que actualmente viven en campamentos de refugiados en Jordania, Líbano, Siria y el territorio Palestino ocupado (la franja de Gaza y Cisjordania), a la espera de una solución pacífica y duradera a su difícil situación.

Caminar por la ciudad vieja de Jerusalén no tiene un adjetivo, tiene tantos como veces la recorras. La vida y la libertad son derechos que por el mero hecho de ser, se disfrutan. En la ciudad Vieja, en Jerusalén Este, en Gaza, en Palestina en definitiva, la vida y la libertad se defienden. No son derechos intrínsecos. Son el objetivo que cada mañana han de defender en lo personal y en lo colectivo las personas palestinas, y en especial los refugiados y las refugiadas de Palestina. 

Por eso, precisamente por eso, un paseo por la ciudad vieja no es ese ejercicio que el turista ejerce al pasear la historia. No es siquiera lo que el viajero obtiene al empaparse de cada sonido, de cada aroma y la mezcla de ellos; o de ese ratito de reflexión bañada en placer que saboreas al beber un zumo de granada recién exprimido en una esquina entre callejones. No es solo eso. Inshallah.  

Cuando este viaje que hoy te presentamos inició su andadura lo hizo precisamente por este lugar que ahora te describo. Calles estrechas. Mercaderío. Bullicio. El inconfundible olor a incienso de Oriente medio. El zaatar. Las especias. La cerámica. La alegría entrecerrada en calles que más que historia albergan historias.  

Y los militares.  

La ocupación golpea fuerte tu cara. Te atenaza. Te rompe el pecho, la garganta y por encima de todo destroza el concepto de sentido común. El no entender cómo en medio de tu caminar, aparece un militar casi adolescente paseando a tu lado con una ametralladora que casi roza el suelo por el peso en sus pantalones caídos, porque está de moda. Los pantalones, digo, no el arma.

Y es que en aquel paseo pudimos ver cómo un palestino con una evidente discapacidad mental expresaba su malestar a voz en grito, a la par que era cercado por decenas de militares israelíes. Eran sus calles. Las de él. Las del que gritaba. Pero eran ellos quienes le hacían callar, le amedrentaban y se lo llevaban. 

Esa es la vida que el turista que viaja a Tierra Santa seguramente no ve. 

La vida de los y las que sobreviven. Atorados. Asustados. Amedrentados. Y sin embargo valientes. Tienen razones de sobra para seguir adelante, claro que las tienen. Y tienen una palabra con la que amortiguar su dolor y alimentar la esperanza. Inshallah. Ojalá. 

La esperanza de un futuro en libertad. Donde la vida solo sea vida. Donde la muerte no llegue antes e impuesta, o asesinada. Donde la alegría solo sea eso y no venga acompañada del miedo a qué vendrá después de esta risa, cuánto durará el sosiego antes de que el terror vuelva. Esto es Inshallah. 

En aquel paseo surgió una conversación de aquellas que se quedan guardadas. Esas que no eliges conservar, y sin embargo permanecen. Será que son las mejores. Comentaba con mi compañera Irene, pura inteligencia y sensibilidad, y fiel defensora de los derechos de las personas refugiadas de Palestina, el significado profundo de la palabra Inshallah. Y fue un debate nutritivo. 

Inshallah solivianta el día a día de las personas refugiadas de Palestina. Inshallah cree en el futuro sin obviar el presente. Inshallah es un ojalá cargado de esperanza. Esa esperanza a la que están condenados. 

Iniciamos un viaje a Palestina muy diferente al del turista. Porque no lo somos. Somos personas dispuestas a escuchar a otras personas y a llevar su mensaje tan lejos como podamos. Y Palestina tiene todo por contar. Todo por enseñar. Todo por defender. Recorreremos Gaza, Hebrón, Belén… 8 paradas. Y lo haremos de la mano de Manu Tomillo, que con su sensibilidad, buen hacer y el micro de Carne Cruda nos guiará en esta serie de podcast por una Palestina llena de vida. Y de realismo. Y de futuro. Inshallah. 

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UNRWA es la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina en Oriente Medio. Desde hace 68 años trabajamos para proporcionar asistencia, protección y defensa a más de 5 millones de refugiados y refugiadas de Palestina, que representan más de la quinta parte de los refugiados del mundo y que actualmente viven en campamentos de refugiados en Jordania, Líbano, Siria y el territorio Palestino ocupado (la franja de Gaza y Cisjordania), a la espera de una solución pacífica y duradera a su difícil situación.

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Publicado el
18 de febrero de 2021 - 05:00 h

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